Un documento interno enviado por descuido a Der Spiegel revela que la candidata de La Izquierda a gobernar Berlín y su marido temen por su seguridad ante personas vinculadas al grupo islamista; el caso enturbia las negociaciones de coalición con el SPD y Los Verdes
La campaña hacia la Alcaldía de Berlín se ha visto sacudida por una filtración involuntaria que, según la información publicada por Der Spiegel y recogida por medios internacionales, expone las contradicciones internas de Die Linke en torno a sus vínculos con sectores propalestinos radicalizados. Elif Eralp, ganadora de las elecciones regionales del pasado 20 de septiembre y candidata de la formación poscomunista a gobernar la capital alemana, habría reconocido en unas anotaciones privadas que tanto ella como su marido temen a personas de su entorno político con conexiones con Hamás.
El origen del caso está en la revisión de una entrevista con el semanario Der Spiegel. Como es habitual en la prensa alemana, la revista envió el texto a la oficina de Eralp para que verificara sus declaraciones antes de su publicación. Sin embargo, de acuerdo con la versión difundida por el propio medio, el documento que el equipo de la política devolvió incluía comentarios y marcas de edición que debían haber sido eliminados. Entre las anotaciones visibles figuraba una referencia a Ibrahim Ibrahim, un activista propalestino de 70 años que asistió a la fiesta electoral de Die Linke en el distrito berlinés de Neukölln la noche de los comicios.
Según recogen El País y Berliner Zeitung, el servicio de inteligencia interior alemán (Verfassungsschutz) sitúa a Ibrahim en el entorno del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), una organización considerada terrorista por la Unión Europea, y le atribuye vínculos con el Comité Nacional Palestino Unido, una red que, supuestamente, aglutinaría a partidarios de Hamás y del FPLP. Ibrahim habría calificado públicamente a Yahya Sinwar, uno de los responsables de los ataques del 7 de octubre de 2023, como “héroe mártir”.
En una de las notas manuscritas que permanecieron en el documento enviado a Der Spiegel, Eralp habría escrito: “Mi marido tiene miedo de esta gente y yo también”, al tiempo que recordaba que la Policía Criminal de Berlín ya le había recomendado evitar dar nombres concretos en un asunto anterior relacionado con la delincuencia organizada. De acuerdo con La Razón, la candidata también se preguntaba en esas anotaciones: “¿Qué hacemos ahora? ¿Podemos cancelar toda la entrevista?”.
Un contexto de vínculos incómodos
La polémica no surge en el vacío. Según ha trascendido, a la fiesta electoral de Die Linke en Neukölln no solo acudió Ibrahim Ibrahim; también estuvieron presentes miembros de la familia Rammo, considerada uno de los mayores clanes del crimen organizado de Berlín, dedicado al narcotráfico, la violencia y el blanqueo de capitales. Issa Rammo, su líder, habría declarado que votaba a Die Linke por su apoyo a Palestina, según las informaciones disponibles.
ABC señala que estas revelaciones han llevado a Franziska Giffey, la figura más destacada del SPD en las negociaciones de coalición, a distanciarse del proceso. Giffey habría expresado “reticencias fundamentales” hacia una alianza con Die Linke, lo que supuestamente abriría la puerta a una gran coalición entre socialdemócratas y la CDU en la capital alemana.
Reacciones y defensa de Eralp
Eralp compareció ante los medios en el Parlamento regional berlinés, pero evitó referirse al contenido concreto del informe de Der Spiegel, alegando que se trataba de “cosas muy privadas”. Según recoge Berliner Zeitung, la política se limitó a afirmar: “No me voy a dejar intimidar por nadie”, y subrayó su rechazo a la violencia y al terrorismo. El copresidente regional de Die Linke, Maximilian Schirmer, criticó al semanario por haber publicado las anotaciones pese a las peticiones de la formación de que no lo hiciera, y según fuentes del partido, se estaría estudiando emprender acciones legales contra la revista.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha intervenido en la polémica y, de acuerdo con Israel Hayom, ha instado a Los Verdes y al SPD a interrumpir las conversaciones con “este partido de izquierda radical”, alegando que el antisemitismo está extendido en Die Linke y que una cooperación en Berlín también gravitaría sobre la coalición nacional que él preside.
Con las cautelas propias de un asunto basado en documentos filtrados y en informaciones periodísticas no confirmadas oficialmente, los datos aquí recogidos proceden de las coberturas de medios nacionales e internacionales que han contrastado el contenido del documento y el contexto político de Die Linke en Berlín. Cualquier atribución de responsabilidad política queda supeditada al desarrollo de las negociaciones de coalición y a las eventuales acciones legales anunciadas por la formación.

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