Sira Rego advierte de que la ley impide «poner a los niños en un autobús y llevarlos a la frontera» mientras las comunidades autónomas se enfrentan por el reparto de los cerca de 1.350 menores no acompañados
El Ministerio de Juventud e Infancia ha cerrado la puerta a una devolución generalizada de los menores migrantes no acompañados que se encuentran en Ceuta, tal y como reclaman el Partido Popular y el Reino de Marruecos. La ministra Sira Rego ha sido tajante este jueves al término de la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia: «No vamos a hacer devoluciones masivas de niños como pide el PP y Marruecos».
La responsable de las políticas de Infancia ha defendido que tanto la legislación española como la europea impiden cualquier retorno colectivo sin garantías individuales. «La ley española y la ley europea es muy garantista, aunque algunas voces de la derecha sugieran poner a los niños en un autobús y llevarlos a la frontera, cosa que no se puede hacer», ha señalado Rego.
Familias españolas como alternativa
Ante el desbordamiento del sistema de acogida de la ciudad autónoma, la ministra ha abierto la puerta a una solución que hasta ahora no se había planteado con tanta claridad: la acogida temporal de menores por parte de familias españolas en la península. Rego considera que la salida a la crisis «debe pasar por una acogida en la Península», de tal forma que «Ceuta pueda bajar el número de niños que tiene para que pueda ir recuperando la normalidad».
En este sentido, el Ministerio trabaja en un plan integral que contempla el traslado de alrededor de 500 niñas a territorio peninsular. Fuentes presentes en la reunión confirmaron a ABC que la propuesta plantea el traslado «sin necesidad de trasladar la tutela a las comunidades autónomas», una fórmula que busca agilizar el proceso sin que las regiones asuman la responsabilidad legal sobre los menores.
25 millones para cuatro meses
El único punto que logró la unanimidad de todos los representantes autonómicos presentes fue la transferencia extraordinaria de 25 millones de euros aprobada el pasado martes por el Consejo de Ministros para reforzar la atención a los menores acogidos en Ceuta. Algunas comunidades pidieron incluso que la partida fuese mayor, ya que esta cantidad apenas cubrirá cuatro meses de gastos, teniendo en cuenta el elevado número de menores bajo tutela.
La cifra de menores no acompañados en Ceuta sigue siendo motivo de preocupación. Según datos del Ministerio, 1.342 niños y niñas se encuentran registrados en el sistema de acogida de la ciudad tras la entrada masiva del pasado 30 de julio. Una presión demográfica que, según Rego, convierte a Ceuta en «una urgencia que no puede esperar».
Conferencia bloqueada y tensión política
El encuentro de este jueves, sin embargo, no transcurrió sin sobresaltos. La ministra ha calificado la reunión como «una oportunidad perdida» debido a que comunidades gobernadas por el PP, como Madrid, se opusieron a incluir en el orden del día un punto específico para abordar la reubicación de los menores. A ello se sumó la ausencia de los tres consejeros de Vox —los de Extremadura, Aragón y Castilla y León—, que no acudieron para mostrar su rechazo a la propuesta del Ministerio.
Rego ha avanzado que «volveremos a convocar la Conferencia Sectorial para tratar la cuestión» y ha asegurado que su departamento «ha estado trabajando desde el día uno», aunque ha admitido que «hay cosas que se podrían haber hecho mejor». La ministra también ha rechazado las críticas que acusan al Gobierno de inacción: «Es falso que el Gobierno haya estado de vacaciones sin hacer nada».
El pulso con Marruecos y el PP
El pulso político trasciende las fronteras nacionales. Marruecos ha solicitado en reiteradas ocasiones el retorno de la mayoría de los menores no acompañados, una petición que el Gobierno español ha rechazado de plano al considerar que cada caso debe ser analizado de forma individual. La ministra ha insistido en que cualquier repatriación debe respetar el interés superior del menor, un principio que, según Rego, «impone la reunificación familiar y la devolución al país de origen» solo cuando se garantizan las condiciones adecuadas.
Mientras tanto, la situación en Ceuta sigue siendo crítica. El presidente de la ciudad autónoma, Jesús Vivas, ya avanzó hace semanas que, para él, «la única salida es Marruecos», una postura que choca frontalmente con la defendida por la ministra de Infancia. El desacuerdo entre administraciones y la complejidad legal del asunto auguran un otoño políticamente intenso en torno a la gestión de la infancia migrante en la frontera sur.

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