2 de noviembre de 2026

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Los demócratas llegan al 3-N con una ventaja de hasta nueve puntos en el voto nacional y la Cámara casi decidida, mientras el Senado se dirime en un puñado de estados.

A menos de 48 horas de la apertura de los colegios electorales, el promedio de encuestas del voto genérico para el Congreso sitúa a los demócratas entre 7 y 9 puntos por delante de los republicanos, una horquilla que, según la información difundida por RealClearPolitics (RCP), NBC News y la cadena RSI, supondría la mayor ventaja demócrata en una elección de medio mandato desde 2008. El promedio de RCP, actualizado con encuestas realizadas hasta el 30 de octubre, otorga a los demócratas un 52% de intención de voto frente al 43,1% de los republicanos, lo que se traduce en una ventaja de 8,9 puntos porcentuales. La encuesta de NBC, difundida el 1 de noviembre, sitúa esa ventaja en siete puntos (52% a 45%), con un ensanchamiento de dos puntos respecto al mes anterior. Los datos, no obstante, miden una preferencia nacional por el partido que debe controlar el Congreso, y no necesariamente se traducen de forma lineal en escaños, tal y como advierten los propios analistas.

La Cámara de Representantes, prácticamente decidida en las proyecciones

Las 435 bancas de la Cámara baja se renuevan en su totalidad y los principales calificadores no partidistas coinciden en señalar una mayoría demócrata. El Cook Political Report, en su actualización del 30 de octubre, sitúa 220 escaños en categorías que favorecen a los demócratas (seguros, probables o inclinados), frente a 198 que favorecen a los republicanos, con 17 distritos considerados como auténticos empates. Sabato’s Crystal Ball, por su parte, eleva a 225 los escaños que al menos se inclinan hacia los demócratas. El modelo de pronóstico de Nate Silver, FLIPR, otorga a los demócratas un 95% de probabilidades de ganar la Cámara. Los republicanos ostentan actualmente una mayoría estrecha de 218 a 214, con un independiente y dos escaños vacantes.

El analista de CNN Harry Enten ha señalado que, promediando las proyecciones de Cook y Sabato, se alcanzan 223 escaños de inclinación demócrata, y ha calificado esa cifra como «el suelo, no el techo», al recordar que en las cinco elecciones de medio mandato desde 2006 el partido fuera del poder ha ganado más escaños de los que los calificadores situaban en su columna. El analista conservador Henry Olsen ha reconocido que una mayoría republicana requeriría «el mayor error de encuestas en años recientes».

El Senado, un terreno mucho más escarpado

El control de la Cámara alta es una ecuación distinta. Se renuevan 35 escaños y los republicanos parten con una ventaja de 53 a 47 (los demócratas suman 45 propios más dos independientes que se alinean con ellos). Los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños para arrebatar la mayoría; un empate a 50-50 dejaría el control en manos republicanas por el voto de desempate de la vicepresidenta, JD Vance.

Las encuestas finales de The New York Times/Siena University, realizadas entre el 23 de octubre y el 1 de noviembre, muestran a los candidatos demócratas por delante en seis de los siete estados bisagra analizados para el Senado, y técnicamente empatados en el séptimo (Iowa). Cinco de esas ventajas demócratas se producen en estados que actualmente ocupan los republicanos, incluidos Texas y Kansas, que no han elegido a un senador demócrata desde 1988 y 1932, respectivamente. En Texas, James Talarico supera a Ken Paxton por 50% a 43%; en Maine, el demócrata Troy Jackson lidera a la republicana Susan Collins por 51% a 45%; y en Ohio, el exsenador Sherrod Brown se impone al republicano Jon Husted por 49% a 44%.

Aun así, los analistas subrayan la dificultad estructural: los demócratas deben voltear al menos dos escaños en estados que Trump ganó por márgenes de dos dígitos, y ningún partido ha logrado revertir un escaño senatorial con una inclinación de trece puntos hacia el otro lado en una elección regular desde Illinois en 2010, según recoge el análisis de Nate Cohn para The New York Times citado por iHeart.

El factor Trump: una aprobación bajo mínimos y un «referéndum» sobre su gestión

El presidente Donald Trump ha convertido estos comicios, según la información disponible, en un referéndum sobre su propio desempeño. Su índice de aprobación se sitúa en el 38,4% en el promedio de RCP, cinco puntos por debajo del 43,5% que registraba en la misma fecha de 2018, cuando los demócratas ganaron el voto genérico por 8,4 puntos. La encuesta de NBC difundida este domingo eleva su desaprobación neta al 60%, el nivel más alto registrado en un sondeo de esa cadena durante sus dos mandatos. La encuesta de Fox News de mediados de octubre lo situaba en el 36% de aprobación y el 64% de desaprobación, el mínimo de sus dos presidencias.

Ese deterioro está indisolublemente ligado a la economía doméstica. El 60% de los votantes encuestados por Fox News identificó el coste de la vida como su principal preocupación económica, y el 74% calificó negativamente la situación económica. El 55% afirmó que la inflación no está «nada controlada», frente al 45% de principios de año. En la encuesta de NBC, casi tres cuartas partes de los votantes expresaron insatisfacción con la economía, y un 70% dijo que el país va en la dirección equivocada. Los datos macroeconómicos oficiales dibujan un panorama mixto: la Reserva Federal mantuvo los tipos de interés en el rango del 3,75%-4,00% en su reunión del 28 de octubre, reconoció que el crecimiento económico se había «fortalecido» pero advirtió de que «la inflación sigue elevada», con una tasa de desempleo que apenas ha variado, en torno al 4,2%.

Trump ha respondido a la amenaza de una derrota con la advertencia de que, si los demócratas se hacen con el Congreso, ejercerá un veto sistemático. «Si ganan ellos, seré el señor Veto», declaró durante un mitin en Iowa, según recoge la radiotelevisión suiza RSI.

Gobernadores: los demócratas también avanzan en territorio republicano

Las 36 gobernaciones en juego también reflejan el clima político. Las encuestas finales de The New York Times/Siena muestran a los demócratas liderando o empatados en los siete estados bisagra analizados para gobernador. En Texas, la demócrata Gina Hinojosa supera por un punto al gobernador Greg Abbott (48% a 47%); en Kansas, la demócrata Cindy Holscher lidera por 48% a 47% en un estado que Trump ganó por 16 puntos en 2024; y en Ohio, la demócrata Amy Acton aventaja en cuatro puntos al republicano Vivek Ramaswamy. El Washington Times señalaba esta semana que los demócratas van camino de ganar el mayor número de gobernaciones en 16 años, impulsados por el descontento con el coste de la vida.

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