22 de agosto de 2026

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España cierra la puerta a Marruecos con un «rechazo tajante» a sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla

Exteriores responde al ministro marroquí Ouahbi con un mensaje diplomático: «Rechazamos y rechazaremos cualquier planteamiento distinto»

Madrid, 22 de agosto de 2026 – El Gobierno de España ha transmitido este viernes a Marruecos un mensaje claro y sin fisuras: no hay espacio para la negociación sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. A través de los canales diplomáticos, el Ministerio de Asuntos Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, ha hecho llegar a Rabat su «rechazo tajante» a las reivindicaciones territoriales lanzadas horas antes por el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi.

«Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas frontera de España y de la UE. Forman parte de la integridad territorial y de la soberanía de España, reconocida internacionalmente, y son igualmente parte integrante del territorio de la UE», reza la nota enviada por Exteriores a los medios de comunicación. El mensaje concluye con una declaración de intenciones que no admite interpretaciones: «Rechazamos y rechazaremos tajantemente cualquier planteamiento distinto respecto a Ceuta y Melilla».

El detonante: las declaraciones de Ouahbi en la televisión pública marroquí

El origen de esta respuesta diplomática se encuentra en una entrevista concedida por Abdellatif Ouahbi a la cadena pública marroquí 2M, en la que el ministro de Justicia reafirmó que Ceuta y Melilla constituyen un «derecho histórico y geográfico» de Marruecos. Ouahbi fue más allá y abogó por la creación de una «comisión de diálogo» con España para abordar el futuro de ambas ciudades y lograr su «retorno al seno de la patria».

«Defenderemos nuestros derechos históricos y geográficos, y vías de diálogo sobre esta cuestión», afirmó el ministro marroquí, quien insistió en que «no es posible guardar silencio al respecto, ni por el bien del futuro ni por el bien del presente». El titular de Justicia propuso establecer «medios de diálogo» con Madrid, incluida la creación de un mecanismo bilateral específico para tratar este asunto, una idea que, según dijo, «debe mantenerse presente».

Un mensaje que llega en plena crisis migratoria

Las declaraciones de Ouahbi se producen apenas tres semanas después de la crisis migratoria sin precedentes que vivió Ceuta, con la entrada irregular de más de 72.000 migrantes a través de la frontera con Marruecos los días 30 y 31 de julio. Este contexto ha tensado aún más la relación bilateral y ha colocado el foco sobre el estatus de las dos ciudades autónomas en el norte de África.

Desde entonces, el Gobierno español ha mantenido una posición firme en defensa de su soberanía, y el mensaje de este viernes no hace sino reforzar esa línea. Exteriores ha subrayado que la soberanía española sobre Ceuta y Melilla está «reconocida internacionalmente», un recordatorio dirigido tanto a Rabat como a la comunidad internacional.

¿Hubo contacto directo entre Albares y su homólogo?

Una de las incógnitas que deja esta crisis diplomática es si el ministro José Manuel Albares ha mantenido una conversación telefónica o presencial con su homólogo marroquí. Fuentes de Exteriores consultadas por este periódico no han aclarado si ha existido contacto directo entre ambos titulares, limitándose a señalar que el mensaje fue «trasladado claramente por los canales diplomáticos».

Marruecos mantiene viva una reivindicación histórica

La reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla no es nueva. Desde su independencia en 1956, el reino alauí ha mantenido su aspiración sobre ambos territorios, considerados por Rabat como «enclaves ocupados». El difunto rey Hasán II ya instó en su día a España a crear una «célula de reflexión» sobre el futuro de las dos ciudades, una petición que nunca obtuvo respuesta por parte de Madrid.

Lo que distingue las declaraciones de Ouahbi es el contexto de máxima tensión en el que se producen, con la crisis migratoria de Ceuta aún muy presente en la agenda política y mediática. El ministro marroquí, además, vinculó su reivindicación con la situación de los menores no acompañados que accedieron a Ceuta durante la avalancha, emplazando al Gobierno español a que entregue a «todos» los menores de nacionalidad marroquí que permanecen en la ciudad.

Un pulso diplomático sin visos de resolverse

La respuesta del Gobierno español, contundente y sin ambages, deja claro que la soberanía de Ceuta y Melilla es una «línea roja» que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no está dispuesto a cruzar. El mensaje de Exteriores no solo rechaza las pretensiones marroquíes, sino que cierra la puerta a cualquier tipo de negociación sobre el estatus de ambas ciudades.

Queda por ver si las declaraciones de Ouahbi suponen un nuevo episodio en la escalada verbal entre ambos países o si, por el contrario, el diálogo diplomático logra reconducir la tensión. Por ahora, España ha hablado con claridad: Ceuta y Melilla son españolas y lo seguirán siendo.

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