El ministro de Transportes sostiene ahora que “jamás” habló de error humano, aunque en su primera comparecencia situó la decisión errónea en el centro de control de Adif; la investigación de la Guardia Civil y la AITAT sigue abierta y el número de fallecidos, según las fuentes, oscila entre 64 y 69
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha protagonizado este viernes una nueva comparecencia sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido el miércoles en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. En ella, supuestamente, ha negado haber atribuido el siniestro a un “error humano”, pese a que sus primeras explicaciones públicas, horas después del choque, apuntaron directamente a una decisión errónea del Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif en Atocha como el origen de la tragedia.
“Jamás he hablado de error humano, solo he dado datos objetivos”, ha asegurado el ministro, según recoge La Bandera, en una comparecencia en la que también ha reconocido que el sistema de seguridad LZB sufrió un fallo de comunicación entre equipos informáticos y que en 2026 se han registrado 176 incidencias de este tipo. La cifra exacta varía según la fuente: Huffington Post habla de 170 ocasiones, y otras coberturas nacionales elevan el dato hasta 176, sin que hasta el momento haya una confirmación oficial unificada por parte de Adif.
La secuencia que el propio ministro describió
Para entender la contradicción, conviene repasar la cronología que el propio Puente detalló en su primera comparecencia, según la información aportada por RTVE y EFE:
- Sobre las 8:30 horas, un fallo informático provocó la caída del sistema LZB en un tramo de 63 kilómetros de la línea Madrid-Sevilla. Como consecuencia, seis trenes se detuvieron automáticamente.
- A las 8:36, un operario del centro de control de Atocha autorizó a un tren AVE de Renfe a reanudar la marcha “con normalidad”, a pesar de que varios kilómetros más adelante permanecía parado un tren Iryo en la misma vía y de que, según el ministro, estaba activa “una señal roja” que impedía la circulación.
- A las 8:53, el AVE impactó por alcance contra el Iryo. En ese intervalo, el tren recorrió unos 25 kilómetros y pudo alcanzar una velocidad cercana a los 200 km/h, aunque la velocidad exacta aún no se ha determinado oficialmente.
Puente calificó entonces esa decisión de “inexplicable” y “a todas luces errónea”, y asumió que se trataba de un error humano cometido desde el centro de control de Atocha. Sin embargo, este viernes ha evitado emplear esa expresión y ha insistido en que será la investigación la que determine las responsabilidades.
Investigación abierta y cifras dispares
La Guardia Civil y la Autoridad Independiente de Investigación Técnica de Accidentes de Transporte (AITAT) mantienen abierta una investigación, cuya causa está declarada secreta, para determinar las circunstancias exactas del siniestro y si existen responsabilidades penales. Los agentes tratan de aclarar, entre otras cuestiones, quién autorizó exactamente la reanudación de la marcha y por qué no se aplicó el protocolo de “marcha a la vista”, que limita la velocidad a 40 km/h cuando el sistema principal de seguridad está caído.
En cuanto al balance de víctimas, las cifras manejadas por las distintas fuentes no son coincidentes: RTVE y EFE hablaron inicialmente de 64 fallecidos y medio centenar de heridos, mientras que El País y Huffington Post elevan la cifra a al menos 69 muertos. Según las informaciones disponibles, el dato definitivo deberá ser confirmado por las autoridades una vez concluidas las labores de identificación y las pesquisas forenses.
Reacciones políticas y sindicales
Las explicaciones del ministro no han calmado las críticas. Los sindicatos ferroviarios han exigido responsabilidades y han denunciado falta de personal en los centros de control, mientras que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado de “frivolidad impropia de un ministro” el hecho de intentar “echar la culpa a un trabajador”. Puente, por su parte, ha descartado dimitir y ha defendido la “fiabilidad” del sistema LZB, alegando que incidencias como la del miércoles están contempladas en los protocolos y que su frecuencia en España se sitúa por debajo de la media europea.
Con las cautelas propias de un siniestro aún en investigación, los datos aquí recogidos proceden de las comparecencias públicas del ministro, de las coberturas de medios nacionales que las han contrastado y de las referencias a las pesquisas en curso de la Guardia Civil y la AITAT. Cualquier atribución de responsabilidad penal queda, por tanto, supeditada al resultado de la investigación judicial.

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