21 de agosto de 2026

DDG

Toda la información del mundo a un click de distancia

La ruta de la muerte: la Policía desarticula dos mafias que cobraban 9.000 euros por cruzar el Estrecho desde Ceuta

Cinco detenidos y decenas de migrantes en situación de riesgo: las organizaciones usaban pequeñas embarcaciones sin chalecos salvavidas para trasladar a la península a quienes entraron en la avalancha del Tarajal

La madrugada del pasado 14 de agosto, pasadas las cuatro de la madrugada, varios agentes de la Policía Nacional detectaron un pequeño grupo de personas que acababa de pisar la playa de El Burgo, en La Línea de la Concepción. Siete personas, visiblemente agotadas, descendían de una pequeña barca en malas condiciones. No llevaban chalecos salvavidas. Tampoco luces de emergencia ni ningún tipo de equipo de seguridad. Habían recorrido cerca de 40 kilómetros desde Ceuta en una embarcación de apenas cinco metros de eslora y dos de manga, y se habían quedado sin combustible a mitad de la travesía, quedando a la deriva en el Estrecho de Gibraltar durante horas.

Esa noche, los agentes no lo sabían aún, pero acababan de dar con la primera evidencia de que las mafias habían comenzado a traficar con los migrantes que entraron de forma masiva por el espigón del Tarajal el pasado 30 de julio.

Cinco detenidos y dos organizaciones desarticuladas

La Policía Nacional ha desarticulado este viernes dos organizaciones criminales dedicadas al tráfico ilícito de migrantes desde Ceuta hasta la península a través del Estrecho de Gibraltar. En total, han sido detenidas cinco personas, todas ellas de nacionalidad española.

Según ha informado el Ministerio del Interior, las investigaciones se desarrollaron en la ciudad autónoma de Ceuta y en La Línea de la Concepción (Cádiz). En uno de los operativos, los agentes arrestaron a comienzos de esta semana a dos personas en Ceuta y otras dos en la localidad gaditana. El quinto detenido, el patrón de la embarcación interceptada en la madrugada del 14 de agosto, ha sido enviado a prisión provisional acusado de delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y de organización criminal.

El negocio de la desesperación: 9.000 euros por un viaje mortal

Las mafias han encontrado en la crisis migratoria de Ceuta un filón para incrementar su ya lucrativo negocio. Según las investigaciones, las organizaciones cobraban hasta 9.000 euros por persona para trasladarlas desde territorio ceutí hasta las costas de Cádiz. En una de las travesías, los agentes han constatado que los ingresos totales alcanzaron los 56.000 euros.

Este precio, según fuentes cercanas a las pesquisas, es superior al habitual en este tipo de rutas. Las mafias se han aprovechado de la situación de vulnerabilidad de miles de personas que lograron entrar en Ceuta durante la avalancha del 30 y 31 de julio y que ahora buscan desesperadamente llegar a la península.

La operativa de las organizaciones era meticulosa. Captaban a los migrantes en la playa del Trampolín, donde varios miles acamparon con la esperanza de resolver su futuro, o en domicilios y garajes de Ceuta donde los mantenían alojados hasta el momento del embarque. Una vez organizado el viaje, los subían a pequeñas embarcaciones, siempre con pilotos experimentados para intentar sortear los controles policiales.

Un viaje en condiciones inhumanas

Los testimonios recogidos por los agentes describen un escenario dantesco. La embarcación interceptada el 14 de agosto, una barcaza de cinco metros de eslora y dos de manga, transportaba a siete personas en condiciones de hacinamiento. Durante el trayecto, que debería haber durado unas horas, se quedaron sin combustible y estuvieron a la deriva durante cinco horas. Además, se registró una intensa niebla que dificultaba la navegación y reducía considerablemente las posibilidades de ser localizados por otras embarcaciones en caso de emergencia.

La Policía Nacional ha advertido que esta práctica «ubica en grave riesgo» la seguridad de los pasajeros. Ninguno de los ocupantes disponía de chalecos salvavidas ni de ningún elemento de seguridad.

La investigación: de una lancha encallada a dos redes desarticuladas

La investigación que permitió desarticular la primera organización se inició el 13 de agosto, cuando la Policía localizó una embarcación del tipo conocido como «lancha rápida» —con uno o dos motores fueraborda, menos veloces que las que usan los narcotraficantes— encallada en un saliente rocoso de la zona costera de Benzú, en Ceuta.

A partir de ese hallazgo, los agentes de la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional comenzaron a tirar del hilo. Las pesquisas llevaron hasta la segunda organización, que operaba con un modus operandi similar: captación de migrantes en Ceuta, traslado en pequeñas embarcaciones y desembarco en las costas de Cádiz.

La conexión con la crisis migratoria de Ceuta

Estas operaciones se enmarcan en la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma desde finales de julio. Las últimas estimaciones oficiales cifran en unos 5.000 migrantes los que permanecen en Ceuta de los más de 80.000 que entraron a nado en la ciudad autónoma. De los que quedan, más de 2.000 son menores de edad.

La Justicia española investiga a las mafias que trasladan desde territorio ceutí a inmigrantes ilegales que cruzaron la frontera española el 30 y 31 de julio hasta La Línea de la Concepción. El pasado jueves, la Policía Nacional, con la colaboración de la Guardia Civil, procedió al desalojo de la costa para trasladar a los migrantes a unas carpas y evitar las condiciones de insalubridad en las que vivían.

Un negocio que deja víctimas

Los delitos imputados a los detenidos son graves: organización criminal, favorecimiento de la inmigración irregular y delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. En el caso del patrón de la embarcación interceptada, el juez ha apreciado circunstancias agravantes relacionadas con el ánimo de lucro, la situación de especial vulnerabilidad de las víctimas y el peligro para su vida, salud o integridad.

La Policía Nacional ha subrayado que estas organizaciones no son las primeras en operar en la zona. Las mafias del tráfico de personas llevan años aprovechando la proximidad de Ceuta con la península para trasladar de forma clandestina a quienes buscan una vida mejor en Europa. Pero la avalancha del Tarajal ha abierto un nuevo y lucrativo mercado: el de quienes, habiendo llegado a suelo español, necesitan cruzar los pocos kilómetros que separan la ciudad autónoma de la península.

Un viaje que, para muchos, puede ser el último.

About The Author