15 de octubre de 2026

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Uno de cada tres reclusos en España ya es extranjero: 21.602 internos foráneos y un coste anual de 770 millones de euros.

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias confirma que los nacidos fuera de España representan el 33,2% de la población reclusa, con Marruecos a la cabeza (6.518 presos, el 10,2% del total). Cataluña supera el 52% y la Comunidad de Madrid roza el 47%. La proporción de extranjeros entre rejas quintuplica su peso en el censo (14,3%)

Las cárceles españolas albergan a 21.602 reclusos de nacionalidad extranjera, lo que representa uno de cada tres internos (33,2% del total) y supone un aumento del 5,3% respecto al año anterior, según los últimos datos oficiales de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior. La cifra, obtenida a través del Portal de Transparencia por varios medios de comunicación, confirma una tendencia sostenida en el tiempo: en 2020 había 15.918 presos nacidos fuera de España, por lo que el incremento en los últimos cinco años alcanza el 26%, muy por encima del 12% que ha crecido la población penitenciaria total.

Marruecos, a la cabeza con 6.518 presos

Por nacionalidades, Marruecos se sitúa como el país con mayor número de reclusos en España. Un total de 6.518 ciudadanos marroquíes cumplen condena en las cárceles españolas, lo que representa el 10,2% del total de la población reclusa y el 30,3% de todos los presos extranjeros. La presencia de marroquíes entre rejas quintuplica su peso en el conjunto de la población residente en España, donde suponen el 2,0% del censo, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Tras Marruecos, las nacionalidades más representadas en las prisiones españolas son Colombia (2.238 presos, 3,5% del total), Argelia (1.778 presos, 2,8%), Rumanía (1.332), República Dominicana (631), Ecuador (604), Perú (543), Albania (507), Senegal (456) y Brasil (369). En total, en las cárceles españolas hay internos procedentes de 129 nacionalidades diferentes.

El caso de Argelia resulta especialmente llamativo: su proporción en prisión (2,8% de los reclusos) es catorce veces superior a su presencia entre la población general, donde apenas supone el 0,2% del censo. Algo similar ocurre con Albania: de los 6.483 albaneses censados en España, 476 están entre rejas, lo que significa que siete de cada cien albaneses residentes en el país se encuentran en prisión, el ratio más extremo de todas las nacionalidades.

770 millones de euros anuales en manutención

El coste económico de la reclusión de extranjeros en España es considerable. Según los cálculos realizados a partir de los presupuestos consolidados de las administraciones con competencias penitenciarias, la manutención de criminales extranjeros en las cárceles españolas ascendió a aproximadamente 770 millones de euros en 2025.

Las cuentas, recogidas en una respuesta parlamentaria del Congreso de los Diputados, desglosan el gasto por comunidades autónomas con competencias transferidas. Cataluña, con 4.839 presos extranjeros (52,85% de su población reclusa), destinó 282,4 millones de euros a su manutención. Andalucía, con 15.417 internos foráneos (29,95%), dedicó 457,8 millones, y el País Vasco, con 615 (34,78%), 30,6 millones. El documento subraya además que la cifra real de expulsiones de delincuentes extranjeros resulta muy inferior a la de casos susceptibles de ser expulsados: en 2024 se contabilizaron 1.338 condenas de expulsión sobre 22.977 casos proyectados, menos de un 6%.

Cataluña duplica la media y Madrid roza el 47%

La distribución territorial de la población reclusa extranjera revela diferencias muy acusadas. Cataluña es la comunidad con mayor proporción de presos foráneos: más de la mitad (52,85%) no tienen nacionalidad española, una cifra que asciende al 75,9% entre los menores de 22 años. La Comunidad de Madrid, con un 16,9% de población extranjera, presenta un 46,9% de reclusos no españoles. Baleares y Castilla y León registran igualmente proporciones en torno al 40%, mientras que en Navarra y Baleares más del 70% de los presos menores de 22 años son extranjeros.

Tasas de condena 2,5 veces superiores

Los datos oficiales también revelan una brecha significativa en las tasas de condena. Por cada 1.000 habitantes, la tasa de condenas entre extranjeros se sitúa en torno a 18,5, frente a 7,5 para los nacionales españoles, lo que supone una proporción 2,5 veces superior. Esta diferencia se explica, según los expertos, por una combinación de factores que incluye la sobrerrepresentación de extranjeros en delitos contra el patrimonio y el tráfico de drogas, así como las condiciones socioeconómicas de parte de la población migrante.

El perfil de los reclusos extranjeros también difiere del de los nacionales. En Cataluña, por ejemplo, el 70,9% de los arrestados vinculados presuntamente a organizaciones criminales en 2025 eran extranjeros, y en delitos como las agresiones sexuales, el porcentaje de detenidos foráneos alcanzó el 60,3%, según datos de los Mossos d’Esquadra.

Un debate político en plena precampaña del 29-N

Las cifras de población reclusa extranjera han irrumpido con fuerza en el debate político español a pocas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre. Formaciones como VOX han convertido la seguridad ciudadana y el control de la inmigración en ejes centrales de su discurso, mientras que el Gobierno de Pedro Sánchez defiende su gestión migratoria y atribuye el aumento de la criminalidad a factores estructurales y a la necesidad de reforzar la cooperación internacional.

La publicación de estos datos, obtenidos a través del Portal de Transparencia por medios como ABC, El Debate y La Gaceta, coincide además con la tramitación parlamentaria de la reforma de la Ley de Extranjería y con el debate sobre la expulsión de delincuentes extranjeros y la reincidencia, un fenómeno que afecta a más del 90% de los condenados que permanecen en España tras cumplir sus penas, según el mismo informe parlamentario.

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