El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes ante los medios en la Casa Blanca que la capital francesa «será muy pronto una ciudad musulmana» y ha culpado a la inmigración de la ola de disturbios del fin de semana. Las autoridades francesas han desmentido supuestamente esa relación y los datos oficiales de organismos como el INSEE sitúan la población musulmana en torno al 10% en Francia, sin que exista un registro oficial por religión en París.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situar a Francia en el centro de su discurso político. Durante una comparecencia ante los periodistas en los jardines de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha asegurado que París «será muy pronto una ciudad musulmana» y ha atribuido supuestamente los graves disturbios del pasado fin de semana a la inmigración, cargando duramente contra las políticas migratorias del presidente francés, Emmanuel Macron, según han recogido medios como Infobae, eldiario.es y CNN.
«París será muy pronto una ciudad musulmana. Han arruinado a Francia. Va a ser difícil recuperarla. Espero que se recupere», ha afirmado Trump, que también ha insistido en que «es por la inmigración, no por las escuelas ni nada». En declaraciones recogidas por eldiario.es, el presidente estadounidense ha ido más allá y ha asegurado que ya advirtió a Macron en el pasado: «Emmanuel Macron debería haber cerrado sus fronteras hace mucho tiempo. Yo le dije que lo hiciera». Asimismo, ha sostenido que los inmigrantes «no aprecian» el arte ni la arquitectura francesa y que «están llegando y apoderándose del país».
El origen de la polémica: unos disturbios con causas dispares
Las palabras de Trump llegan después de un fin de semana de alta tensión en Francia, con protestas que comenzaron siendo una reivindicación por la precariedad de la educación pública y el coste de la vida, y que derivaron en disturbios, saqueos e incendios, como el del histórico Ayuntamiento de Limoges. Según los datos del Gobierno francés, al menos 2.397 personas fueron detenidas y 997 agentes resultaron heridos.
Sin embargo, la vinculación supuestamente directa entre los disturbios y la inmigración que plantea Trump no se sostiene según la información disponible. El propio USA Today califica de «falsa» la acusación de que los inmigrantes musulmanes son responsables de las protestas y señala que las autoridades francesas han insistido en que las movilizaciones responden a preocupaciones legítimas sobre el coste de la vida. De hecho, el presidente Macron llegó a relacionar la subida de los precios de la energía —una de las causas del descontento— con la guerra de Trump contra Irán.
Los datos demográficos no respaldan la afirmación
La afirmación de que París «será pronto una ciudad musulmana» contrasta con los datos oficiales. Francia no recopila estadísticas censales sobre religión o etnia, por lo que no existe una cifra exacta. No obstante, según la información del Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (INSEE) galo, en el período 2019-2020, el 10% de la población de la Francia continental de entre 18 y 59 años se declaraba musulmana, frente a un 29% que se identificaba como católico y un 51% que no profesaba ninguna religión.
Para el caso concreto de París, las estimaciones —no datos oficiales— sitúan la población musulmana en torno al 10-15% del total de la ciudad, unas 220.000 personas, porcentaje que se mantiene similar en el conjunto del área metropolitana. Estas cifras, según los expertos, no permiten sostener la proyección de que la capital francesa vaya a tener una mayoría musulmana en un futuro próximo.
Contexto político: un discurso ante las elecciones de medio mandato
Las declaraciones de Trump no son un hecho aislado. Según la información de USA Today, estas afirmaciones se producen a menos de tres semanas de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, en un momento en el que el presidente busca movilizar a su base en torno al tema de la inmigración. El diario estadounidense señala que Trump «promueve una acusación falsa» y que sus comentarios se enmarcan en una estrategia para elevar la preocupación por la inmigración antes de los comicios. Otros líderes republicanos, como el vicepresidente JD Vance y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, también han atribuido supuestamente la violencia en Francia a las políticas de fronteras abiertas y a la inmigración, según recoge el mismo medio.
Este diario ha intentado contrastar de forma independiente la caracterización de los disturbios y el alcance del voto de la comunidad musulmana en Francia con fuentes oficiales del Gobierno galo, si bien las afirmaciones vertidas por el presidente estadounidense se basan en supuestas percepciones políticas y no en datos demográficos verificados, por lo que deben ser tratadas con la cautela que exige la presunción de que toda afirmación de un líder público debe ser confrontada con la evidencia disponible.

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