23 de agosto de 2026

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Operación ‘Horus’: la Policía Nacional desmantela una red que cruzaba el Estrecho con drones de cuatro metros de envergadura

La organización, con base en Algeciras y Vitoria, utilizaba aeronaves no tripuladas de ala fija capaces de transportar 20 kilos de droga por vuelo y alcanzar los 100 km/h. Ocho detenidos, 42 kilos de estupefacientes incautados y 14.000 euros en efectivo intervenidos.

La lucha contra el narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar ha entrado en una nueva dimensión. La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que había convertido los drones de gran tamaño en su principal herramienta para introducir hachís y cocaína desde Marruecos. La operación, bautizada como ‘Horus’, se ha saldado con la detención de ocho personas y la intervención de un dron de cuatro metros de envergadura, capaz de cruzar el Estrecho en pocos minutos a velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora.

La investigación, iniciada en 2025 y dirigida por la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Algeciras, ha permitido a los agentes reconstruir el funcionamiento de una red con ramificaciones en dos puntos clave de la geografía española: Algeciras (Cádiz) y Vitoria (Álava). El modus operandi era tan sencillo como audaz: las aeronaves no tripuladas de ala fija, diseñadas para trayectos de media y larga distancia, despegaban desde Marruecos con la droga a bordo y la depositaban en el sur de España.

Una vez en territorio español, la mercancía —hachís y cocaína— era ocultada en vehículos equipados con sofisticados dobles fondos, diseñados específicamente para burlar los controles policiales. Desde allí, los cargamentos eran trasladados hasta el norte del país, concretamente a Vitoria, donde la organización los distribuía a distintas redes criminales de origen francés dedicadas al tráfico de drogas en Europa.

Un dron con capacidad industrial

El dispositivo intervenido no tiene nada que ver con los pequeños aparatos de uso recreativo. Se trata de una aeronave de aproximadamente cuatro metros de envergadura, equipada con cuatro motores y diseñada para soportar cargas de hasta 20 kilogramos de estupefacientes. Su capacidad para cubrir el Estrecho en apenas unos minutos y a gran velocidad lo convertía en una herramienta prácticamente indetectable para los sistemas de vigilancia tradicionales.

Los cinco registros domiciliarios simultáneos practicados en Algeciras y Vitoria han permitido a los agentes intervenir, además del dron, 40 kilogramos de hachís, dos kilogramos de cocaína, dos vehículos utilizados para el transporte de la droga, alrededor de 14.000 euros en efectivo y diverso material relacionado con la actividad ilícita.

La guerra tecnológica del narcotráfico

El uso de drones para el tráfico de drogas no es un fenómeno aislado. En los últimos años, tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil han detectado un incremento exponencial en la utilización de aeronaves no tripuladas por parte de las organizaciones criminales. En noviembre de 2025, la Guardia Civil desarticuló otra sofisticada red que operaba con drones artesanales adquiridos en el mercado chino, con capacidad para volar distancias superiores a 200 kilómetros y transportar hasta 200 kilos de hachís por jornada. Aquella operación, denominada ‘Ruche’, se saldó con nueve detenidos, ocho drones intervenidos y otros diez pendientes de montaje.

Pero la innovación criminal no se detiene en el aire. El pasado mes de abril, las autoridades recuperaron en las aguas del Estrecho un dron submarino con forma de coche flotante en miniatura, utilizado por el narco para el transporte de estupefacientes. Y en marzo, la Policía Nacional empleó un dron submarino para acceder a un narcotúnel inundado en Ceuta.

La respuesta policial: drones marinos y tecnología de enjambre

Ante esta escalada tecnológica, las fuerzas de seguridad españolas están respondiendo con sus propias innovaciones. La Guardia Civil ha anunciado el desarrollo de un sistema de interceptación mediante drones navales, diseñado específicamente para detectar y detener las embarcaciones rápidas utilizadas por las redes criminales en las costas españolas. Estos vehículos no tripulados (USV) combinarán alta velocidad, inteligencia artificial y capacidad de detección autónoma para neutralizar el narcotráfico marítimo.

El proyecto, desarrollado en colaboración con las empresas Zelenza e HI Iberia, permitirá a la Benemérita incorporar a su flota operativa una flotilla de drones marinos capaces de mantener la posición sobre el objetivo sin fatiga ni limitaciones humanas. Una respuesta a la altura de unos narcotraficantes que, como demuestra la operación ‘Horus’, han convertido los cielos del Estrecho en su nueva autopista de la droga.

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