27 de agosto de 2026

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La vuelta al cole en Ceuta, en el aire: siete colegios vandalizados y familias que no llevarán a sus hijos por «incertidumbre» y «riesgo»

A menos de dos semanas del inicio del curso escolar, previsto para el 8 de septiembre, la red educativa de Ceuta atraviesa su peor crisis en décadas. La entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio ha dejado una profunda huella en los centros educativos de la ciudad autónoma, donde al menos siete colegios han sufrido ocupaciones, actos vandálicos y graves problemas de salubridad, según han confirmado fuentes policiales y del Gobierno ceutí consultadas por El Faro de Ceuta y ABC.

La situación ha generado una ola de inquietud entre las familias y el profesorado, que temen que los centros no puedan garantizar unas condiciones mínimas de seguridad e higiene para el regreso a las aulas. Algunos grupos de padres ceutíes ya han comenzado a circular formularios para justificar la falta de asistencia de sus hijos al colegio ante la «incertidumbre» y el «riesgo» imperante en la ciudad.


Siete centros educativos, en el punto de mira

Los centros afectados por las ocupaciones y los daños materiales son, según las informaciones recabadas por varios medios, los siguientes: Santa Amelia, Juan Carlos I, Ciudad de Ceuta, San Daniel, Rosalía de Castro, Ortega y Gasset y Valle-Inclán. En todos ellos se han documentado entradas no autorizadas durante las últimas semanas, especialmente durante las madrugadas.

El caso más reciente se produjo en el CEIP Rosalía de Castro, donde durante la noche se detectó la entrada de varias personas. El aviso provocó el desplazamiento de personal del centro y de efectivos policiales, que comprobaron que los intrusos ya habían abandonado las instalaciones, pero dejaron a su paso puertas dañadas, cristales rotos y, según fuentes policiales, desechos humanos en el interior.

Según el testimonio trasladado desde una de las comunidades educativas, la situación va más allá de las entradas puntuales. Personas están ocupando a diario patios e instalaciones escolares, dejando los servicios en condiciones de insalubridad y provocando daños para acceder al interior de los edificios. Vecinos de la zona han confirmado que en algunos centros se han encontrado basura, botellas de alcohol y cristales rotos.


Un plan de limpieza extraordinaria y el desalojo de menores

Ante este escenario, el Gobierno de Ceuta ha anunciado un plan de choque de limpieza intensiva en todos los colegios e institutos de la ciudad. Las actuaciones de mayor envergadura comenzaron el pasado 17 de agosto y contemplan la revisión de los centros y una limpieza exhaustiva con más medios de los que habitualmente se emplean.

La consejera de Educación de Ceuta, Pilar Orozco, ha repetido en varias ocasiones la palabra «incertidumbre» para describir la situación educativa en la ciudad. «Nos encontramos a la expectativa, pues aún no sabemos cómo se va a llevar a cabo la seguridad de los traslados. Estamos angustiados y lo único que queremos es volver a la normalidad, pero los recursos están desbordados», ha resumido en declaraciones recogidas por ABC.

Esta misma semana están saliendo los últimos menores marroquíes alojados en los colegios Reina Sofía y Príncipe Felipe, que habían sido habilitados como centros de acogida temporal. Sin embargo, el traslado de estos menores —más de 1.300 niños, según las últimas cifras— no ha disipado las dudas sobre el estado de las instalaciones ni sobre la seguridad en los accesos.


Sindicatos y docentes alertan: «No hay seguridad en las calles»

Los sindicatos docentes han expresado un escepticismo generalizado sobre la posibilidad de que la vuelta al cole pueda desarrollarse «según lo previsto». Pedro Domínguez, de ANPE, ha planteado varias incógnitas: «Ahora queda saber dónde alojarán a los jóvenes que estaban pernoctando en los dos colegios o si van a volver. ¿Va a estar todo listo para el día 1? Hay que tener en cuenta que no es un problema que afecte estrictamente al ámbito educativo».

El conserje de un colegio concertado de la ciudad autónoma ha sido especialmente contundente: «Ha sido vergonzoso. En muchas escuelas, en los patios, entraron a hacer sus necesidades y han vandalizado instalaciones».

La presidenta de la Junta de Personal Docente de Ceuta, Trinidad Megías, ha señalado que lo único que piden los docentes es «que se abran los centros con todas las garantías necesarias y haya seguridad en los accesos». Sin embargo, ha reconocido que por el momento «no se contempla ningún retraso en el calendario escolar».


Familias, entre el miedo y la incertidumbre

La preocupación no se limita a las aulas. Muchas familias se preguntan si es seguro que sus hijos caminen hasta los colegios o, incluso, que se suban al autobús. Los sindicatos policiales están saturados y no hay un protocolo de seguridad claro para los traslados.

Según ha podido saber El Mundo, entre los grupos de padres ceutíes circula ya un formulario justificativo de la falta de sus hijos al colegio por la «incertidumbre» y el «riesgo». Este movimiento refleja el creciente temor de las familias ante una situación que consideran fuera de control y que, a falta de una semana para el inicio del curso, no muestra signos de resolverse.


8.000 migrantes aún en Ceuta y la presión sobre los recursos

El problema educativo es solo la punta del iceberg de una crisis más amplia. Cuatro semanas después de la entrada masiva, se calcula que todavía permanecen en Ceuta entre 8.000 y 11.000 migrantes. La falta de alojamiento continúa siendo uno de los principales problemas de la ciudad, con decenas de personas durmiendo en el suelo frente a la comisaría de la Policía Nacional.

El Gobierno central ha anunciado que se harán traslados inminentes de menores a otras ciudades autónomas para rebajar la presión sobre Ceuta. Sin embargo, los plazos y los recursos disponibles no parecen suficientes para garantizar que los colegios puedan abrir sus puertas en condiciones óptimas el próximo 8 de septiembre.


El Ministerio de Educación, a la espera

El Ministerio de Educación tiene previsto informar este miércoles sobre si las clases se retrasan en algunos centros ceutíes y cómo se garantizará la seguridad en los traslados. Mientras tanto, el diputado socialista Melchor León ya ha solicitado al Ministerio la suspensión temporal de la «vuelta al cole» en los centros en los que hayan dormido jóvenes o que hayan sufrido daños materiales.

La decisión del Ministerio será clave para despejar la incertidumbre que envuelve a la comunidad educativa ceutí. Pero, más allá de la limpieza de las aulas y de su «blindaje» para que no se produzcan asaltos, el verdadero desafío es recuperar la confianza de unas familias que, a día de hoy, dudan seriamente si enviar a sus hijos al colegio es seguro.

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