El sueño de Rafa Jódar de irrumpir entre los diez mejores del mundo tendrá que esperar. El joven talento español, de apenas 19 años, no pudo este miércoles con el italiano Flavio Cobolli en los octavos de final del Masters 1.000 de Cincinnati, en un duelo que comenzó con esperanza pero terminó con amargura para la raqueta española.
Un arranque esperanzador que se desvaneció
El partido, disputado en la pista central del torneo estadounidense, tuvo un primer acto de manual para Jódar. El madrileño, número 11 del mundo, se impuso en el primer set por un ajustado 6-4, aprovechando los errores no forzados de un Cobolli que parecía no encontrar su ritmo. Durante cerca de una hora, el de Leganés dictó cátedra desde el fondo de la pista, mostrando la madurez que le ha permitido escalar 154 posiciones en el ranking desde que comenzó el año.
Pero el tenis, como la vida, da muchas vueltas. El segundo set fue un pulso de titanes que se resolvió en el desempate, donde Cobolli exhibió su mejor versión para imponerse 7-6 y forzar el tercer y definitivo manga. El italiano, de 24 años y actual número 10 del mundo, demostró por qué es uno de los jugadores más en forma del circuito, respaldado por su reciente final en Roland Garros y sus cuartos en Wimbledon.
Un duelo de generaciones y estilos
El encuentro, que se alargó durante dos horas y media, enfrentó a dos generaciones distintas del tenis actual. Mientras Jódar representa la nueva ola de talento español que emerge con fuerza, Cobolli encarna la consolidación de un italiano que ya ha ganado este año en Acapulco y que acumula 44 victorias en la temporada, solo por detrás de Jannik Sinner en su país.
El cansancio pareció pesar en las piernas del español en el set definitivo. Tras dos mangas de máxima exigencia, Cobolli se mostró más fresco y contundente, cerrando el partido con un 6-3 que silenció las esperanzas españolas. El italiano, que ya había superado a Blockx en rondas previas, supo leer el momento y castigar los pequeños altibajos de su rival.
Un revés con sabor a aprendizaje
Pese a la derrota, la temporada de Jódar sigue siendo para enmarcar. El joven madrileño llegó a Cincinnati después de firmar una épica remontada ante Shapovalov y de doblegar a Tabilo, a quien ya había caído en Indian Wells. Su progresión es meteórica: en marzo logró colarse en el Top 100 y desde entonces no ha parado de escalar.
El objetivo de superar a Boris Becker como el tenista más rápido en pasar del Top 100 al Top 10 sigue vigente. Ahora, toda la atención se centra en el US Open, el último Grand Slam del año, donde Jódar tendrá una nueva oportunidad para hacer historia. Además, el español tiene una cita ineludible con la Copa Davis en Chile los próximos 19 y 20 de septiembre, donde compartirá equipo con Martín Landaluce y Dani Mérida.
El adiós de la esperanza española
Con la caída de Jódar, y sumada a las eliminaciones de Landaluce y Mérida, España se queda sin representantes en Cincinnati. La ausencia de Carlos Alcaraz, todavía convaleciente, deja un vacío que el joven de Leganés intentó llenar sin éxito. Sin embargo, su actuación en el torneo deja un poso de optimismo: el tenis español tiene un nuevo estandarte en el horizonte, uno que, aunque hoy haya caído, promete dar mucho que hablar en el futuro.

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