13 de septiembre de 2026

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Irene Montero lanza su candidatura con un órdago a Sumar: primarias abiertas para elegir a un candidato único de toda la izquierda

La exministra de Igualdad anuncia que competirá por ser cabeza de lista en las próximas generales y propone unas primarias abiertas a toda la ciudadanía, una jugada que deja a Yolanda Díaz y los partidos de Sumar sin margen de maniobra. «Quiero ser vuestra candidata, pero no de cualquier manera», proclama en un acto en Madrid

La izquierda alternativa al PSOE ha entrado oficialmente en modo campaña. Y lo ha hecho con una jugada que sacude el tablero político. Irene Montero, eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad, ha anunciado este sábado su voluntad de liderar una candidatura de izquierdas en las próximas elecciones generales, previstas para 2027. Pero el anuncio, celebrado en un acto en Madrid bajo el lema «Paz, casa, trabajo», ha venido acompañado de una propuesta que pone en un brete a sus socios y rivales: unas primarias abiertas a toda la ciudadanía para elegir a un candidato único de todo el espacio a la izquierda del PSOE.

«Quiero ser vuestra candidata, pero no lo quiero ser de cualquier manera. Quiero ser vuestra candidata con unas primarias abiertas a todo el mundo, en las que todo el equipo pueda ser elegido no solo por la gente de Podemos, sino por cualquier persona que quiera participar y a la que se pueda presentar cualquier persona», ha declarado Montero durante su intervención. Arropada por la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y otros dirigentes de la formación, la exministra ha reivindicado la necesidad de «cambiar las reglas del sistema» y ha presentado los ejes de un programa que aspira a «volver a lo básico»: vivienda, salarios y paz.

El órdago a Sumar: primarias conjuntas o acusación de bloqueo

El movimiento de Podemos no es solo un anuncio de candidatura. Es, en la práctica, un envite directo a los partidos que integran Sumar —Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid—, que llevan meses retrasando tanto la elección de su candidato como la definición de la nueva marca con la que concurrirán a las generales. Montero ha tendido la mano a celebrar unas primarias conjuntas de todo el espacio, un proceso que, según ha explicado, estaría abierto «no solo a la gente de Podemos, sino a toda la gente que quiera participar».

La jugada coloca a Sumar ante una disyuntiva sin salida aparente. Si aceptan la oferta de primarias conjuntas, Montero tendría serias opciones de imponerse como número uno de la lista, una perspectiva que es «una línea roja para muchos sectores de Sumar». Si rechazan la propuesta, los morados podrán acusarles de no querer la unidad de la izquierda, un principio que todos los partidos del espacio dicen defender.

Podemos mantiene, además, su veto explícito a Movimiento Sumar, el partido de Yolanda Díaz, tras la ruptura de diciembre de 2023 que culminó con la exclusión de los morados del reparto de los principales cargos en el Congreso. La política de alianzas de Podemos sigue sin definirse, pero la propuesta de primarias abiertas funciona como una declaración de intenciones: la unidad se construye sobre las bases, no sobre los despachos.

Un programa de cinco ejes para «volver a lo básico»

Montero ha desgranado durante el acto los principales ejes de su candidatura, que se articulan en torno a cinco prioridades para el primer año de la próxima legislatura. La exministra ha reivindicado la necesidad de prohibir la compra de viviendas a fondos buitre y bajar los precios de los pisos, elevar el salario mínimo interprofesional hasta los 1.800 euros y reducir la jornada laboral a 30 horas semanales —seis horas al día— para tener tiempo «para uno mismo» y sus allegados. A estas medidas se suman la bajada del precio de la energía, el tope al precio de los alimentos, la defensa de la paz frente al aumento del gasto militar y la lucha contra la emergencia climática.

«Es una tarea difícil la que tenemos por delante, pero merece la pena intentar usar la política para que la gente viva bien», ha resumido Montero durante su intervención. La candidata ha ironizado con que se presente como una «locura» decir que hay que bajar el precio de la energía o defender la paz mientras se critica que se dedique dinero a la compra de armamento.

El contexto: una izquierda fragmentada y a la baja

El anuncio de Montero llega en un momento crítico para el espacio de la izquierda alternativa. Según la última encuesta de 40dB para EL PAÍS y la Cadena SER, Podemos se queda en un 2,8% de intención de voto y Sumar en un 5,7%. Juntos, obtendrían 3,8 puntos menos que en 2023. El PP y Vox, por su parte, superan por primera vez el 50% del voto, según el mismo sondeo, en plena crisis migratoria tras la entrada masiva en Ceuta.

En este contexto, la propuesta de primarias abiertas de Montero busca capitalizar el descontento de un electorado de izquierdas que, según fuentes de su equipo, «puede volver a movilizarse ante una propuesta clara». Podemos ha puesto también el foco en su estrategia digital: destacan que los principales perfiles públicos de Montero ya suman un millón de seguidores, con crecimientos que en algunos casos han multiplicado por ocho su audiencia en dos años, y que trabajarán especialmente por llegar a los más jóvenes.

La candidatura de Montero no es una sorpresa. Podemos la postuló como su referente electoral en abril del año pasado, con la intención de levantar una izquierda «fuerte» y no subordinada al PSOE. Lo que ha cambiado ahora es el calendario: Sumar aún no tiene candidato, no ha definido su marca y concentra sus esfuerzos en las elecciones autonómicas y municipales de mayo. Montero ha tomado la delantera con un anuncio que, más que una candidatura, es una declaración de guerra por el liderazgo del espacio.

Las reacciones: silencio en Sumar y expectación en el PSOE

Ni Yolanda Díaz ni los partidos que integran Sumar han reaccionado públicamente al anuncio de Montero. El silencio, sin embargo, puede interpretarse como una señal de la incomodidad que genera la propuesta de primarias conjuntas. Fuentes de la formación morada han insistido en que su objetivo es «articular una candidatura nítidamente de izquierdas y lo más amplia posible», sin concretar con qué partidos u organizaciones estarían dispuestos a concurrir.

En el PSOE, el anuncio de Montero refuerza la tesis de que la fragmentación de la izquierda a su izquierda les beneficia electoralmente. La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha evitado pronunciarse, pero el movimiento de Podemos la sitúa en una posición delicada: como líder de Sumar, tendrá que decidir si compite en unas primarias que podría perder o si rechaza la oferta y asume el coste político de aparecer como la fuerza que bloquea la unidad.

La pelota está ahora en el tejado de Sumar. Montero ha lanzado el guante con una propuesta que, en caso de ser aceptada, redefiniría el liderazgo de la izquierda alternativa. En caso de ser rechazada, la exministra ya tiene su narrativa preparada: la de quien quiso unir y se encontró con un portazo. Las próximas semanas serán decisivas para saber si el espacio a la izquierda del PSOE se reconstruye o se rompe definitivamente.

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