30 de agosto de 2026

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De las pedradas a los cócteles molotov: la violencia en Ceuta da un salto cualitativo mientras las protestas vecinales se suspenden

La crisis migratoria que mantiene en vilo a Ceuta desde la entrada masiva de más de 72.000 personas procedentes de Marruecos los pasados 30 y 31 de julio ha entrado en una nueva fase de espiral violenta. Lo que comenzó como una crisis humanitaria y política se ha transformado en las últimas 48 horas en un escenario de ataques con armas improvisadas, emboscadas a las fuerzas de seguridad y una tensión social que ha llevado a los propios vecinos a suspender las protestas para evitar que sean cooptadas por grupos violentos.

Del aguarrás al cóctel molotov: ataques contra militares y civiles

El salto cualitativo en la violencia se ha materializado con el lanzamiento de botellas con líquidos inflamables y sustancias degradantes contra ciudadanos que participaban en manifestaciones pacíficas. Según ha podido confirmar este diario, los ataques se produjeron cuando los manifestantes atravesaban la Colonia Weil y se dirigían al centro de la ciudad, siendo recibidos con botellas que contenían aguarrás, un disolvente químico cuyos vapores pueden causar graves daños a la salud.

Pero la escalada no se ha detenido ahí. Fuentes sindicales del Cuerpo Nacional de Policía han denunciado además el lanzamiento de un cóctel molotov contra efectivos del Ejército desplegados en la ciudad. El sindicato policial JUPOL ha alertado de que «ya no hablamos solo de piedras» y ha advertido del «desgaste de los agentes ante la falta de efectivos y órdenes». Expertos consultados por LA RAZÓN advierten de que, aunque se trate de grupos minoritarios, el empleo de este tipo de artefactos supone un punto de inflexión en el conflicto.

Una noche de ataques con piedras y cuatro detenidos

La madrugada del viernes al sábado se saldó con un nuevo ataque con piedras contra una patrulla militar en el que resultó herido un sargento, que necesitó varios puntos de sutura tras sufrir una brecha al caer al suelo. Este incidente es el segundo de este tipo desde el pasado jueves, cuando cuatro soldados resultaron heridos en una emboscada en la zona de Benzú.

En aquella ocasión, un grupo de entre 30 y 40 personas rodeó un vehículo del Ejército que se encontraba detenido en un semáforo y comenzó a lanzar piedras de grandes dimensiones, causando heridas a los cuatro ocupantes. Las fuerzas de seguridad lograron detener a doce personas, todas ellas de nacionalidad marroquí. Once de los detenidos aceptaron una condena de dos años de prisión, pena que fue sustituida por la expulsión de España durante cinco años.

Asociaciones militares denuncian «indefensión operativa»

La Unión de Militares de Tropa (UMT) y la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) han condenado enérgicamente lo que califican como una «emboscada violenta». En un comunicado, la UMT ha denunciado la «situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas» y ha reclamado al Ministerio de Defensa una «revisión inmediata y urgente de los protocolos de seguridad y del marco legal de actuación». Las asociaciones llevan más de diez días advirtiendo «formalmente» sobre el riesgo real al que se exponen las dotaciones destacadas en la zona.

La fiscalía contabiliza 16 agresiones sexuales en el contexto de la crisis

La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha anunciado durante su visita a la ciudad autónoma que la Fiscalía ha contabilizado 16 agresiones sexuales con 17 víctimas desde el inicio de la crisis migratoria. De ellas, 16 son mujeres y, en su mayoría, menores de edad. Peramato ha anunciado también el envío de tres fiscales de refuerzo desde la Península para hacer frente al incremento de la carga de trabajo en los juzgados ceutíes.

Los vecinos suspenden las protestas ante la llegada de grupos ultras

En un giro significativo, las asociaciones vecinales de Ceuta han decidido suspender este fin de semana las protestas contra los migrantes que venían realizando de forma diaria. La manifestación nocturna prevista para este sábado 29 de agosto ha quedado cancelada por decisión de los propios convocantes tras detectar la posible llegada a la ciudad de «grupos ultras».

Los organizadores han asegurado que no participarán en acciones que inciten a la violencia, el odio o el racismo. Las protestas de los últimos días habían derivado en episodios de violencia contra los migrantes que aún permanecen en la ciudad, incluyendo la quema de cabañas y el lanzamiento al mar de enseres pertenecientes a estas personas.

Un escenario de máxima tensión

Según los últimos datos del Ministerio del Interior, actualmente permanecen en Ceuta alrededor de 5.000 personas, de las cuales 1.500 son menores de edad. La ciudad, que el pasado jueves declaró de forma unánime que está «al borde del colapso», enfrenta ahora una crisis de seguridad que se suma a la humanitaria y política. ONG como Amnistía Internacional han mostrado su «profunda preocupación» por la «deriva violenta» y el «creciente clima de violencia y tensión en la calle». El lanzamiento de cócteles molotov y botellas de aguarrás ha encendido todas las alarmas, y los expertos advierten de que, si no se ataja, la violencia podría seguir escalando con consecuencias imprevisibles.

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