La ciudad complutense acoge un ciclo de conferencias que pone en valor la histórica vinculación entre el Acuartelamiento Lepanto y la primera unidad de paracaidistas del Ejército de Tierra, creada en 1953 y trasladada a Paracuellos en 2002.
Alcalá de Henares no solo es la cuna de Cervantes. También es, por derecho propio, la cuna del paracaidismo militar español. Así lo han querido reivindicar un año más desde la Asociación Cultural Amigos de la Sala Almogávares Paracaidista (ACASAPAC), que ha organizado un ciclo de conferencias bajo el epígrafe ‘Alcalá de Henares, cuna del paracaidismo militar’. La cita, que contó con la intervención del teniente general César Muro Benayas, sirvió para recordar el arraigo de una unidad de élite que, aunque ya no tenga su base en la ciudad, sigue llevando su nombre por bandera: la Primera Bandera Paracaidista ‘Roger de Flor’.
La vinculación de Alcalá de Henares con los paracaidistas se remonta a mediados del siglo pasado. Según los registros históricos del Ejército de Tierra, la I.ª Bandera Paracaidista se creó oficialmente por orden reservada del ministro del Ejército el 17 de octubre de 1953, quedando ubicada en la histórica ciudad complutense y recibiendo el nombre del célebre caudillo almogávar Roger de Flor, al servicio de la Corona de Aragón en el siglo XIV. Apenas unos meses después, el 23 de febrero de 1954, se produjo el primer lanzamiento paracaidista de la unidad en la Escuela Militar de Paracaidistas de Alcantarilla (Murcia). Esa fecha se conmemora desde entonces como el aniversario de las Fuerzas Paracaidistas del Ejército de Tierra.
Ese mismo año, la Bandera se instaló en el Acuartelamiento Lepanto, un antiguo cuartel de Caballería que se convirtió en su hogar durante casi cinco décadas. Allí, la unidad forjó su historial de combate y su espíritu. No en vano, a las pocas semanas de su creación, el comandante Tomás Pallás Sierra fue designado para ponerse al mando de una fuerza compuesta inicialmente por 8 oficiales, 12 suboficiales y 149 de tropa. Alcalá de Henares se convirtió así en el epicentro de la instrucción y el adiestramiento de los primeros ‘boinas negras’ del Ejército de Tierra.
De Ifni al Sáhara: el bautismo de fuego de la ‘Roger de Flor’
La historia de la Bandera ‘Roger de Flor’ está jalonada de intervenciones en algunos de los conflictos más significativos del siglo XX español. Su primera gran movilización llegó en mayo de 1956, cuando fue trasladada al territorio de Ifni. Allí, la 1.ª Compañía fue aerotransportada a Villacisneros, al sur del Sáhara Español, y el 22 de agosto la unidad realizó su primer salto en África, en la zona de «Tam-Tam». Al año siguiente, en noviembre de 1957, la Bandera regresó a Sidi Ifni para participar en todas las operaciones, destacando el salto de combate de la 1.ª Compañía en Erkunt, considerado el primero de los paracaidistas de esta unidad en acción de guerra.
Su despliegue africano continuó durante las décadas siguientes. En marzo de 1961 fue alertada por el conflicto de los «Petrolitos» en el Sáhara, operando desde El Aaiún hasta agosto de 1963. Ya en noviembre de 1975, la unidad fue enviada de nuevo al Sáhara durante los acontecimientos de la «Marcha Verde», en un momento clave de la historia de España en el norte de África.
Del Lepanto a la Base Príncipe: el adiós a Alcalá
A pesar de su profunda vinculación con la ciudad complutense, el destino de la ‘Roger de Flor’ estaba llamado a cambiar. A principios de 2002, la Bandera abandonó el Acuartelamiento «Príncipe-Lepanto» de Alcalá de Henares, donde se alojaba desde su creación en 1954, para trasladarse a la nueva Base «Príncipe» en Paracuellos de Jarama (Madrid), donde continúa su actividad operativa en la actualidad.
El legado de la unidad, sin embargo, sigue muy presente en Alcalá. La ciudad no solo fue su primera base, sino que también fue testigo del nacimiento de la Brigada Paracaidista (BRIPAC) y de la creación de la II Bandera Paracaidista ‘Roger de Lauria’ en enero de 1956. Además, el antiguo Aeródromo de Alcalá de Henares fue el lugar donde, en 1946, el Ejército del Aire estableció la primera unidad paracaidista de España, lo que consolida a la ciudad como la verdadera cuna de esta especialidad militar.
Una unidad con proyección internacional
A lo largo de su historia, la Bandera ‘Roger de Flor’ ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, pasando de los conflictos coloniales a las misiones internacionales de paz. Su primera gran operación en el exterior fue en abril de 1991, cuando desplegó en el Kurdistán iraquí integrada en la operación ‘Provide Comfort’ de ayuda al pueblo kurdo, una vez finalizada la Guerra del Golfo (Agrupación ‘Alcalá’).
Desde entonces, su historial de despliegues es extenso: ha participado en misiones en Bosnia Herzegovina (1993-94, 2003, 2009), Afganistán (2006 y 2007), Líbano (2010 y 2016) y Malí (2013), siempre bajo el marco de Naciones Unidas y la Unión Europea, realizando labores de ayuda humanitaria, protección de civiles y entrenamiento de fuerzas locales. En la década de los 90, también formó parte de la AMF (ACE Mobile Force), la Fuerza de Acción Rápida Aliada de la OTAN, participando activamente en ejercicios en el flanco sur de Europa.
La conferencia organizada por ACASAPAC en Alcalá de Henares sirve, por tanto, para mantener viva la memoria de una unidad que nació y creció en la ciudad, y cuyo espíritu sigue volando alto en cada misión que emprende desde su actual base en Paracuellos de Jarama.

Más historias
La Unidad Canina de Alcalá de Henares refuerza la seguridad en el Mercado Cervantino con un balance de siete actas por drogas.
La Audiencia de Cantabria condena a nueve miembros de una red que almacenaba cocaína en Alcalá de Henares: penas de hasta seis años y medio y 150.000 euros de multa.
El Hospital Príncipe de Asturias pone en marcha el primer circuito de vacunación antigripal para pacientes cardíacos de la Comunidad de Madrid.