26 de octubre de 2026

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Abascal redobla su ofensiva contra Sánchez por vincular inmigración y delincuencia tras las declaraciones del presidente en ‘La Revuelta’.

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha intensificado su confrontación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a raíz de las manifestaciones de este último en el programa La Revuelta, de TVE, donde supuestamente negó la existencia de una relación entre la inmigración y la criminalidad. La reacción de Abascal, difundida a través de sus redes sociales y recogida por medios como La Razón, El Debate y Gaceta, ha reavivado un debate que según la información disponible se perfila como uno de los ejes centrales de la próxima contienda electoral.

El detonante: las palabras de Sánchez en TVE

Durante su intervención en el programa presentado por David Broncano, el jefe del Ejecutivo sostuvo que España es «uno de los países más seguros del mundo» y afirmó que «no es cierto que haya una relación positiva entre la migración y la criminalidad. Es justo lo contrario: no la hay». Sánchez, según la información recogida por La Razón, atribuyó el fenómeno migratorio a la necesidad de mano de obra para impulsar sectores productivos y subrayó que España cuenta con «una de las tasas de criminalidad más bajas de Europa». Asimismo, reconoció que el «principal desafío» es la integración y abogó por luchar contra las mafias y controlar las fronteras.

La réplica de Abascal: un desafío público y una lista de agravios

La respuesta de Abascal no se hizo esperar. En un mensaje publicado en la red social X, el presidente de Vox supuestamente retó a Sánchez a defender sus afirmaciones ante los ciudadanos en las calles. «Ahora veremos si te atreves a salir a la calle y decirle a la cara lo mismo a los españoles que sufren», escribió Abascal, quien instó al presidente a visitar Algeciras, El Ejido, San Blas, Vitoria o Melilla para sostener allí «que no hay relación entre inmigración masiva ilegal y delincuencia».

En su mensaje, el líder de Vox enumeró una serie de casos y colectivos a los que, según su versión, Sánchez debería dirigirse: los familiares de la niña de Igualada, las víctimas de las bandas, los abuelos de Torre Pacheco, los ceutíes, las mujeres que «han sufrido cuatro veces más violaciones desde que gobiernas», quienes han sufrido un «mataleón o un machetazo» y los niños que «ya no van al parque». Abascal cerró su mensaje con una advertencia: «Sal y díselo a ellos mirándole a los ojos. Y luego ponte a disposición judicial».

El contraste de datos: la versión del Gobierno frente a las cifras que esgrime Vox

El cruce de declaraciones ha puesto de manifiesto la profunda discrepancia en torno a los datos sobre criminalidad y población extranjera. Por un lado, el Ejecutivo ha mantenido de forma reiterada en sus respuestas parlamentarias que no existe correlación entre inmigración y delincuencia. En una respuesta registrada en el Congreso de los Diputados en marzo de 2026, el Gobierno afirmó que «no existe ninguna correlación entre inmigración y delincuencia ni entre el incremento de los índices de la delincuencia y el incremento de la inmigración irregular». En la misma línea, una respuesta del Senado de julio de 2025 subrayó que la nacionalidad extranjera en las estadísticas «no significa que la persona sea migrante, ni que siendo migrante sea irregular», y recordó que los datos no implican culpabilidad.

Sin embargo, según la información difundida por medios como El Debate, los datos oficiales del Ministerio del Interior mostrarían una realidad más matizada. Estos medios destacan que, en 2024, los extranjeros representaron el 39,24 % de los detenidos o investigados por delitos sexuales, pese a constituir en torno al 14 % de la población residente. La tasa de detenidos por delitos sexuales sería de 42,4 por cada 100.000 habitantes entre los españoles, frente a 161,7 entre los extranjeros, una cifra casi cuatro veces superior. Estos mismos datos, según la información publicada, reflejarían tasas especialmente elevadas en determinadas nacionalidades, como la argelina (403 por 100.000) o la marroquí (194), frente a la española (42).

Es importante subrayar que estas cifras, por sí solas, no permiten extraer conclusiones causales y que, tal y como advierte el propio Gobierno en sus respuestas parlamentarias, la categoría «extranjero» en las estadísticas policiales incluye a residentes regulares, turistas y personas en situación irregular, sin que ello implique una relación directa con la delincuencia. El debate, por tanto, se sitúa en la interpretación de unos datos que ambas partes leen de forma radicalmente opuesta.

Contexto político: un tema central de cara a las elecciones

La polémica trasciende el intercambio verbal y se enmarca en la estrategia política de Vox, que según la información recogida por EFE aboga por la «deportación de los que delinquen, sean legales o ilegales» y por un proceso de «remigración» para aquellos que, supuestamente, se encuentran en España sin trabajar y recibiendo ayudas sociales. La formación liderada por Abascal ha registrado iniciativas en el Congreso para que el Ministerio del Interior incluya el país de origen de los infractores en sus balances de criminalidad, con el objetivo, según su argumentación, de que los españoles «puedan conocer las consecuencias reales de la inmigración masiva».

Con las elecciones generales del 29 de noviembre en el horizonte, el cruce de acusaciones entre Abascal y Sánchez evidencia que la inmigración y su presunta relación con la seguridad ciudadana se han convertido en un campo de batalla político de primer orden, donde los datos oficiales son invocados por ambas partes para sostener relatos enfrentados.

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