27 de agosto de 2026

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El canal de Telegram de los hackers ‘Jabaroot’ desaparece tras la mayor filtración de inteligencia marroquí y sus amenazas a Sánchez

El grupo hacktivista, que había publicado los datos de más de 70.000 agentes de los servicios de seguridad de Marruecos y había advertido al presidente del Gobierno español con archivos del espionaje Pegasus, ha visto eliminada su principal vía de comunicación. La desaparición se produce en plena escalada de la guerra cibernética entre el colectivo, presuntamente vinculado a Argelia, y el régimen alauita, mientras la crisis de Ceuta cumple su cuarta semana.

El canal de Telegram del grupo de hackers conocido como Jabaroot ha sido eliminado en las últimas horas, según ha podido confirmar LA RAZÓN. La desaparición de esta plataforma, que el colectivo utilizaba para difundir sus comunicados, reivindicar ataques y anunciar nuevas revelaciones, se produce después de que los piratas informáticos cumplieran su amenaza de filtrar los datos de 70.381 supuestos agentes de la inteligencia y la seguridad marroquíes.

El grupo, que se presenta como integrado por «patriotas argelinos» ante la prolongada rivalidad política entre Argelia y Marruecos, había elevado la presión sobre las autoridades de Rabat con una filtración sin precedentes que incluye nombres, fechas de nacimiento, números de identificación nacional, números de empleado, rangos y años de incorporación de agentes de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) y de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN).


El «regalo a España» que desnuda al aparato de seguridad marroquí

La filtración, calificada por los propios hackers como un «gran regalo a Europa y especialmente a España», se produjo después de que Jabaroot llevara días advirtiendo de que disponía de información mucho más extensa sobre el aparato de seguridad marroquí. El colectivo había condicionado la publicación a que las autoridades de Rabat atendieran varias exigencias: una disculpa oficial por los acontecimientos de Ceuta, la declaración de un periodo de luto nacional y la suspensión de las elecciones legislativas marroquíes previstas para el 23 de septiembre.

Ante la falta de respuestas, Jabaroot pasó de las palabras a los hechos. En su canal de Telegram, ahora eliminado, el grupo escribió: «Jabaroot cumple con ustedes la promesa de publicación, para confirmar que las operaciones de traslado (migración forzada) de marroquíes hacia Europa, comenzando por España, son un plan oficial marroquí». Y añadió: «Aquí están los nombres, fechas de nacimiento y números de identificación de 70.000 agentes de los servicios de inteligencia y seguridad marroquíes, que recorrieron Europa llevando a cabo las misiones de inteligencia más sucias, como espionaje, instalación de dispositivos de escucha y soborno de políticos y empresarios».

Entre los documentos filtrados figuran también datos de 21 jefes de los servicios de inteligencia en Marruecos, incluido el todopoderoso director de las DGST y DGSN, Abdellatif Hammouchi, a quien el grupo atribuye la responsabilidad en la crisis migratoria. Los hackers aseguran que el plan fue orquestado por Fouad Ali el Himma, uno de los principales asesores del rey Mohamed VI, aunque sostienen que el monarca no lo conocía.


El CNI confirma la veracidad parcial de los datos

Fuentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) han confirmado a Infobae que, tras analizar la filtración, sí aparecen varios nombres de agentes a los que ya se estaba investigando. Sin embargo, los servicios de inteligencia españoles también señalan que aún no han podido ratificar todos los nombres debido al volumen de datos filtrados.

La filtración constituye una de las mayores fugas de información sufridas por los aparatos de seguridad de Marruecos en los últimos decenios. Desde Rabat, sin embargo, no se han pronunciado oficialmente sobre la publicación de estas informaciones.


La amenaza a Sánchez: Pegasus y el móvil del presidente

La desaparición del canal de Telegram no ha puesto fin a la actividad de Jabaroot. El grupo había anunciado que daría un paso más y había advertido directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según ha podido saber LA RAZÓN, los hackers aseguran disponer ahora de los archivos originales del espionaje con Pegasus al teléfono móvil del presidente del Gobierno español.

El colectivo hacker insinúa que podría difundir en las próximas horas la información original vinculada al espionaje del teléfono de Sánchez. Esta amenaza sitúa al presidente del Gobierno en el punto de mira de una guerra cibernética que trasciende la crisis migratoria de Ceuta y que apunta directamente a las relaciones bilaterales entre España y Marruecos.


¿Quiénes son los Jabaroot?

Jabaroot es el nombre utilizado por un colectivo de hackers cuya identidad real continúa sin estar esclarecida. El grupo comenzó a adquirir notoriedad en abril de 2025, cuando reivindicó un ataque contra la Caja Nacional de Seguridad Social (CNSS) de Marruecos y difundió información perteneciente a millones de afiliados. Desde entonces, el colectivo ha protagonizado sucesivas filtraciones relacionadas con instituciones marroquíes, incluyendo documentos atribuidos a empleados de los palacios reales y materiales vinculados a organismos públicos y de seguridad.

Expertos en ciberseguridad sitúan a los hackers Jabaroot como un grupo vinculado a Argelia, el rival histórico de Marruecos en la región. Sin embargo, la identidad del grupo es por el momento desconocida, y desde Marruecos no faltan quienes acusan a Argelia de estar detrás de estas operaciones.


Contexto: la crisis de Ceuta, el detonante de la guerra cibernética

La filtración masiva de datos de agentes marroquíes y las amenazas a Sánchez se producen en el contexto de la crisis migratoria de Ceuta, que estalló el pasado 30 de julio con la entrada masiva de entre 50.000 y más de 70.000 personas a la ciudad autónoma. El grupo Jabaroot ha vinculado directamente la avalancha migratoria con una operación planificada por el aparato de seguridad marroquí.

Según los hackers, muchos de los agentes cuyos datos han sido filtrados habrían realizado en Europa labores de espionaje, colocación de dispositivos de escucha o pagos a políticos y empresarios. También aseguran tener pruebas de las órdenes dirigidas a los agentes marroquíes que habrían orquestado los sucesos de Ceuta.

Además, el grupo sostiene que Estados Unidos e Israel conocían previamente el plan, una afirmación que, de confirmarse, podría tener graves repercusiones diplomáticas.


Reacciones y próximos pasos

La desaparición del canal de Telegram de Jabaroot plantea interrogantes sobre quién está detrás de la eliminación. ¿Ha sido una acción de las autoridades marroquíes, que han logrado cerrar la principal vía de comunicación del grupo? ¿O se trata de una medida del propio colectivo para pasar a la clandestinidad y evitar ser rastreado?

Por el momento, ni el Gobierno de España ni el de Marruecos se han pronunciado oficialmente sobre la eliminación del canal. Sin embargo, fuentes de la investigación han señalado a LA RAZÓN que la desaparición del grupo de Telegram que apuntó a la información del móvil del presidente es un hecho confirmado.

La amenaza de Jabaroot de publicar los archivos del espionaje con Pegasus al teléfono de Sánchez mantiene en vilo al Gobierno. Si el colectivo cumple su palabra, España podría verse inmersa en un nuevo escándalo de espionaje que agravaría aún más la tensión diplomática con Marruecos y pondría en entredicho la seguridad de las comunicaciones del presidente del Gobierno.

Mientras tanto, la filtración de los datos de 70.000 agentes marroquíes ya ha causado un terremoto en los aparatos de seguridad del país alauita. La exposición de nombres, identidades y cargos de miles de agentes de inteligencia y policía supone un golpe sin precedentes a la seguridad nacional de Marruecos y una humillación pública para el régimen de Rabat.


Un conflicto que trasciende lo cibernético

La guerra declarada por Jabaroot contra Marruecos y su amenaza a Sánchez no es un fenómeno aislado. Se enmarca en una creciente tensión geopolítica en el norte de África, donde Argelia y Marruecos mantienen una rivalidad histórica agravada por el conflicto del Sáhara Occidental y las disputas por la influencia regional.

La filtración masiva de datos de inteligencia y la eliminación del canal de Telegram son solo los últimos episodios de una guerra híbrida en la que el ciberespacio se ha convertido en un campo de batalla más. Y en medio de este cruce de amenazas, filtraciones y contraataques, Pedro Sánchez y el Gobierno español se ven arrastrados a un conflicto que no han provocado pero del que, a juzgar por las amenazas de Jabaroot, podrían acabar siendo víctimas.

Por ahora, el canal de Telegram ha desaparecido. Pero la información filtrada ya está en la red. Y la amenaza de nuevos documentos sobre el espionaje al presidente del Gobierno sigue pendiente. La guerra cibernética entre Jabaroot y Marruecos está lejos de haber terminado.

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