21 de agosto de 2026

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Aston Martin y Honda ponen a prueba el motor que debe sacar al equipo del pozo: primeras sensaciones positivas en Hungaroring

El equipo de Silverstone aprovechó un día de filmación en el trazado húngaro para estrenar la evolución del propulsor nipón, que debutará en competición este fin de semana en Zandvoort, con la esperanza de sumar entre 30 y 50 caballos extra y dejar atrás las vibraciones que han lastrado el AMR26

La Fórmula 1 se toma un respiro en pleno verano, pero los equipos no descansan. Y menos aquellos que, como Aston Martin, han vivido una primera mitad de temporada para olvidar. Mientras el campeonato disfruta de su parón estival, la escudería británica ha aprovechado los días posteriores al Gran Premio de Hungría para poner en pista, por primera vez, la evolución del motor Honda con el que esperan enderezar el rumbo en la segunda parte del curso. El escenario no podía ser más adecuado: el propio Hungaroring, donde el equipo ya había dado muestras de reacción con la introducción del AMR26 ‘B-Spec’.

Un ‘filming day’ con más de 200 kilómetros de esperanza

La normativa de la Fórmula 1 permite a los equipos realizar hasta dos días de filmación al año, con un límite de 200 kilómetros y neumáticos de exhibición que limitan el rendimiento máximo del coche. Pero en el mundo del motor, cada metro rodado es oro. Y Aston Martin, que ya había utilizado su primer día de filmación, canjeó el segundo para dar a Jak Crawford, su piloto reserva, el volante del AMR26 con el nuevo motor Honda.

El test, que se celebró el pasado 29 de julio, no fue casualidad. El equipo se había quedado en el circuito húngaro tras el Gran Premio del domingo para participar en los tests de neumáticos de Pirelli junto a Audi y Alpine, y la oportunidad era demasiado buena para dejarla escapar.

Aunque los tiempos no son representativos —los neumáticos de demostración y las limitaciones del motor impiden exprimir el monoplaza— los ingenieros de Honda y Aston Martin pudieron recopilar datos valiosos sobre el funcionamiento y la fiabilidad del nuevo propulsor. Y las primeras informaciones apuntan a un balance positivo.

El motor que debe enterrar los fantasmas del pasado

El inicio de temporada de Aston Martin ha sido un auténtico calvario. El AMR26, el primer monoplaza diseñado por completo bajo la dirección de Adrian Newey, nació con dos problemas estructurales: un chasis que resultó ser un «auténtico engendro aerodinámico» y una unidad de potencia Honda que adolecía de graves problemas de vibraciones y falta de rendimiento.

El equipo, que apenas ha sumado un puñado de puntos en toda la temporada —el único botín llegó casi de rebote con el sexto puesto de Fernando Alonso en Mónaco—, decidió atacar los problemas por fases. Primero, el chasis. En el Gran Premio de Hungría, Aston Martin introdujo la especificación ‘B’ del AMR26, con 16 evoluciones que requirieron incluso pasar un nuevo crash test. El resultado fue esperanzador: el coche dio un salto de calidad que permitió al equipo salir del fondo de la parrilla y moverse en posiciones de Q2. Fernando Alonso, que celebraba su 45 cumpleaños el mismo día del filming day, valoró positivamente la dirección tomada.

Ahora le toca el turno a Honda. Y la presión es máxima.

Mejoras en la cámara de combustión y la parte eléctrica

Honda ha trabajado contrarreloj en sus instalaciones de HRC Sakura, en colaboración con HRC UK y el equipo de Silverstone, para desarrollar una evolución de su unidad de potencia RA626H que pueda estar a la altura de las expectativas.

Las modificaciones, según ha podido saber este periódico, no se limitan a un solo aspecto del motor. Por un lado, Honda ha centrado sus esfuerzos en mejorar la eficiencia de la combustión. Shintaro Orihara, ingeniero jefe de la marca japonesa en Fórmula 1, ha desvelado algunos de los secretos de esta evolución: «Cambiamos la precámara para hacer la combustión más rápida, y también modificamos la forma del pistón para conseguir una buena combustión». Además, se han modificado algunos sistemas de lubricación para reducir la fricción interna.

Pero el problema más acuciante de Honda no era solo la potencia, sino la manejabilidad. Las vibraciones que sufrían los pilotos —que en algunos momentos llegaron a ser tan severas que impedían completar las primeras carreras del año— han sido el principal caballo de batalla de los ingenieros japoneses. Según las primeras informaciones del filming day, las vibraciones habrían desaparecido por completo.

El sobrepeso, otro de los grandes lastres del motor inicial, también ha sido atacado. La reducción de más de diez kilos en el conjunto del propulsor ha permitido aliviar las cargas sobre el chasis y mejorar el comportamiento dinámico del coche.

¿Cuánto ganará Aston Martin en Zandvoort?

La pregunta del millón. Los cálculos varían según las fuentes. Las estimaciones más optimistas apuntan a una ganancia de entre 35 y 50 caballos adicionales. Otras fuentes, más prudentes, reducen la cifra a algo menos de 30 caballos. La estimación de Auto Racer, publicada por ABC, sitúa la mejora potencial en hasta un segundo por vuelta en Zandvoort, aunque Honda ha preferido mantener un perfil bajo.

Orihara ha sido especialmente cauto en sus declaraciones. «No puedo explicar cuánta diferencia podemos reducir con la actualización», declaró el ingeniero japonés en el día de prensa de Zandvoort. «En Fórmula 1 debemos ser realistas, así que no podemos traer una actualización mágica. Pero creemos que con esta actualización podemos dar algunos buenos pasos adelante».

El ingeniero jefe de Honda ha explicado que «en la zona media, cada 50 o 100 milisegundos son muy importantes para mejorar nuestra posición». Y ha confirmado que el motor ha cumplido los objetivos internos de fiabilidad y rendimiento.

Aunque algunos medios apuntaban a que la ganancia de potencia podría ser mayor, lo cierto es que Honda ha preferido rebajar las expectativas. El nuevo motor no es una revolución, sino una evolución necesaria. Y en el entorno de Silverstone son conscientes de que no hay varitas mágicas en la Fórmula 1.

Un debut en competición en un fin de semana sprint

El estreno en competición del nuevo motor llegará este fin de semana en el Gran Premio de Países Bajos, en el circuito de Zandvoort. Pero el escenario no podía ser más exigente: Zandvoort es un fin de semana con formato sprint, lo que significa que los equipos solo dispondrán de una sesión de entrenamientos libres para poner a punto el coche antes de la clasificación.

Orihara ha reconocido el desafío: «Zandvoort es un fin de semana sprint, lo que significa que solo tendremos una sesión de entrenamientos libres. Esto añade un desafío adicional para completar la evaluación de nuestro nuevo paquete con tan poco tiempo en pista, pero es un desafío para el que estamos preparados».

El japonés ha calificado la cita neerlandesa como «un hito importante para Honda», y ha asegurado que el equipo está listo para continuar con el impulso generado en Hungría.

Fernando Alonso: «Quiero ver que se cumple lo que esperábamos»

El piloto asturiano, que no pudo probar el nuevo motor durante el filming day —fue Crawford quien completó los 200 kilómetros—, ha rebajado la importancia de la cifra concreta de mejora y ha puesto el foco en la correlación entre lo que se espera y lo que se consigue.

«No es importante» si el rendimiento de este fin de semana marca o no su futuro en el equipo, comenzó queriendo aclarar. «Y espero que veamos sin duda alguna alguna mejora en términos de potencia, manejabilidad y aquellas cosas que nos han faltado hasta ahora».

Para el bicampeón, lo crucial es confirmar que la filosofía de desarrollo es la correcta: «Creo que han introducido algunos cambios en el motor, así que estaría bien confirmar que todo funciona según lo previsto; y ya sea una décima o un segundo, la cifra en sí realmente no importa». «Estamos demasiado lejos para preocuparnos realmente por una cifra. Solo queremos ver que se cumple lo que esperábamos».

El futuro empieza en Zandvoort

La temporada 2026 de Aston Martin ha sido un tobogán de decepciones y pequeñas esperanzas. El equipo de Silverstone, que llegó al año con la ilusión de competir en la zona alta tras la incorporación de Adrian Newey, se encontró con un coche que era todo lo contrario a lo que habían soñado. Pero la reacción, tanto en el chasis como ahora en el motor, demuestra que el proyecto no está muerto.

Honda, por su parte, ha vivido un déjà vu de su regreso a la Fórmula 1 con McLaren, cuando los primeros años fueron un auténtico calvario. Pero la marca japonesa tiene experiencia en remontadas: aquel motor que empezó siendo un desastre acabó siendo la unidad de potencia que dio a Red Bull varios títulos mundiales.

El nuevo motor Honda, que debuta en Zandvoort, no es la solución definitiva a todos los problemas de Aston Martin. Pero es un paso necesario. El segundo escalón de un cohete que necesita despegar. Y en un campeonato donde las décimas separan la gloria del olvido, cualquier mejora, por pequeña que sea, puede marcar la diferencia.

Zandvoort, con su trazado sinuoso y sus dunas, será el primer examen de fuego. Si el motor cumple con lo prometido, Aston Martin tendrá motivos para mirar al futuro con optimismo. Si no, el pozo podría hacerse más profundo. Pero por ahora, en Silverstone respiran con alivio: el motor ha rodado, las vibraciones han desaparecido, y los caballos extra están en camino. Ahora solo falta que el cronómetro hable.

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