El sindicato policial sostiene, según la información difundida por el propio sindicato, que ya había trasladado a Marlaska el riesgo de ataques contra policías en contextos de protestas masivas; Interior confirma la detección de mensajes afines a Dáesh que llaman a atentar contra agentes y manifestantes en España.
La Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC), dependiente del Ministerio del Interior, ha remitido una alerta interna tras localizar en una página web vinculada al entorno yihadista afín a Dáesh una serie de mensajes que supuestamente llaman a cometer atentados contra agentes de policía y participantes en manifestaciones en varios países europeos, entre ellos España. La advertencia, adelantada por ABC y confirmada posteriormente por Europa Press a partir de fuentes del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, describe instrucciones para perpetrar ataques con explosivos, armas blancas y atropellos mediante vehículos aprovechando las concentraciones y los enfrentamientos callejeros.
La reacción de Jupol y su lectura de la alerta
En este contexto, el sindicato policial Jupol ha relacionado la alerta con una advertencia que, según la versión del propio sindicato, venía trasladando desde hacía tiempo al ministro del Interior. De acuerdo con la información publicada por La Bandera, Jupol sostiene que “los policías nos hemos convertido en el objetivo de la violencia de los radicales” y reprocha al Ministerio que no haya ofrecido un respaldo institucional suficientemente contundente ante las agresiones contra los agentes. El sindicato habría puesto el foco, en particular, en las críticas recibidas por la Unidad de Intervención Policial (UIP) durante episodios de tensión en la vía pública.
Según la información disponible, no se ha localizado un comunicado oficial específico de Jupol en su página web que detalle cronológicamente esas advertencias previas a Marlaska en relación con esta alerta concreta. La conexión entre la alerta de la OCC y los avisos anteriores del sindicato aparece formulada, sobre todo, en el artículo de La Bandera, que atribuye a Jupol la tesis de que la situación de riesgo era conocida y no fue atendida con la suficiente antelación.
El contexto: nivel 4 reforzado y una presión yihadista sostenida
Con independencia de la polémica política, los datos que maneja el Ministerio del Interior sitúan la amenaza en un nivel elevado y sostenido. España mantiene el nivel de alerta terrorista 4 reforzado (sobre una escala de 5) desde el 17 de octubre de 2023, una decisión adoptada tras la escalada de tensión en Oriente Próximo. Fuentes de Interior citadas por Europa Press subrayan que la labor de monitorización de redes sociales en el ámbito yihadista es “permanente” y cuenta con la participación de la OCC, el CITCO y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En lo que va de 2026, de acuerdo con los datos aportados por Interior, la Policía Nacional y la Guardia Civil han llevado a cabo 47 operaciones contra el yihadismo en 23 provincias, con un balance de 86 detenidos. Otras fuentes, como El Diario Vasco, elevan la cifra de detenidos por terrorismo yihadista en el año a 95 hasta el 14 de octubre, lo que sugiere que el cómputo puede variar según la fecha de corte o el criterio estadístico empleado. Estas cifras, en todo caso, dibujan un escenario de actividad operativa intensa que el sindicato Jupol utiliza para reforzar su discurso sobre la exposición de los agentes.
Un pulso que viene de lejos
La alerta actual se produce en un contexto de tensión previa entre Jupol y el Ministerio del Interior. El sindicato ha cuestionado en otras ocasiones la gestión de Marlaska en materia de seguridad, especialmente en episodios como la crisis de Ceuta o la investigación del ataque de Vallecas, donde llegó a acusar a Interior de negar el carácter yihadista del suceso. Esa trayectoria de desencuentros explica que Jupol interprete la alerta de la OCC no solo como un aviso operativo, sino también como un argumento para exigir mayor protección y respaldo institucional para los agentes que trabajan en el control de multitudes.
Según las fuentes consultadas, la alerta de la OCC no implica que exista un atentado inminente ni que los mensajes detectados hayan dado lugar a un plan operativo concreto, sino que forma parte de la monitorización habitual de propaganda yihadista. La interpretación política que de ella hace Jupol, en cambio, responde a su propia línea de denuncia sobre las condiciones de seguridad y el apoyo institucional a la Policía Nacional.

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