15 de septiembre de 2026

DDG

Toda la información del mundo a un click de distancia

Merz rechaza el órdago de Weidel y se aferra a la coalición mientras AfD consolida su ventaja en los sondeos.

El canciller alemán responde a la exigencia de elecciones anticipadas calificando la «remigración» de la como «limpieza étnica», mientras la CDU de Sajonia-Anhalt se hunde al 18,4% frente al 44,4% de AfD y el bloque gubernamental cae al 33% en intención de voto nacional

La ofensiva de Alice Weidel no ha tardado en obtener respuesta. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha rechazado este lunes el ultimátum de la copresidenta de Alternativa para Alemania (AfD), que reclamó elecciones anticipadas y su reemplazo «antes de Navidad» tras la victoria electoral de su partido en Sajonia-Anhalt. La respuesta del jefe del Gobierno federal llegó con dureza inusual: en un tenso debate en el Bundestag, Merz acusó a AfD de querer poner en marcha una «limpieza étnica» con su propuesta de «remigración» para expulsar a inmigrantes y demandantes de asilo de Alemania.

«El término ‘remigración’ no es más que un sinónimo de ‘limpieza étnica’ basada en el origen y el color de piel», afirmó el canciller, antes de recordar la dependencia de Alemania de la mano de obra extranjera: «Uno de cada seis trabajadores del sector artesanal tiene pasaporte extranjero. Si aquellos que trabajan en Alemania tuvieran que abandonar el país por la ‘remigración’, el sector artesanal dejaría de funcionar, ninguna residencia de ancianos podría seguir funcionando, ningún hospital del país podría funcionar». Merz también reprochó a Weidel que su partido no logró la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt: «El 56% de los votantes de Sajonia-Anhalt no les ha votado».

El descalabro de la CDU en Sajonia-Anhalt

Los números que sustentan la ofensiva de Weidel son demoledores para los conservadores. En las elecciones regionales del pasado 6 de septiembre, AfD obtuvo un 44,4% de los votos, frente al 18,4% de la CDU. En 2021, los democristianos habían logrado el 37,1% y la ultraderecha el 20,8%, lo que supone una inversión completa del mapa político de la región oriental. El colíder de AfD, Tino Chrupalla, pronosticó que «2029 será un año electoral decisivo, como muy tarde… Será el segundo punto de inflexión para este país y entonces gobernaremos Alemania».

Los últimos sondeos nacionales confirman la tendencia. Según el instituto GMS, AfD alcanza por primera vez el 30% de intención de voto a nivel federal, con diez puntos de ventaja sobre la CDU/CSU, que se queda en el 20%. Los Verdes suben al 14%, Die Linke al 11% y el SPD se desploma al 11%. El propio Gobierno federal, formado por CDU, CSU y SPD, apenas sumaría un 33% de los votos, una cifra que evidencia el desgaste de la coalición.

El frente municipal también sonríe a AfD

La debacle conservadora no se limita a Sajonia-Anhalt. En las elecciones municipales de Baja Sajonia celebradas el pasado domingo, la CDU perdió 4,5 puntos porcentuales, quedándose en el 27,2%, mientras AfD triplicó su resultado hasta el 15,9%. El SPD también sufrió un castigo severo, cayendo 5,4 puntos hasta el 24,6%. Los partidos que sostienen el Gobierno federal perdieron en conjunto casi diez puntos porcentuales de respaldo, mientras AfD y La Izquierda sumaron 14,5 puntos adicionales. El politólogo Klaus Brinkmann, de la Universidad de Gotinga, calificó el resultado como «un castigo claro a las fuerzas que sostienen al Ejecutivo federal y un avance preocupante de la ultraderecha en un bastión industrial del norte alemán».

Weidel tiende la mano y marca distancias

Pese a la dureza del intercambio parlamentario, Weidel ha mantenido una doble estrategia: por un lado, la confrontación directa con Merz; por otro, una oferta de diálogo condicionada. En declaraciones al medio The Pioneer, la líder de AfD aseguró que su partido está «listo» para asumir el Gobierno y se mostró dispuesta a «tener la mano tendida a cualquiera y establecer conversaciones serias, si ello redunda en el bien del país». Weidel aludió a la posibilidad de un Ejecutivo en minoría encabezado por el primer ministro de Baviera y líder de la CSU, Markus Söder, o por Hendrik Wüst, ministro principal de Renania del Norte-Westfalia, aunque reconoció que el veto de los conservadores a cualquier acuerdo con AfD sigue siendo un obstáculo insalvable. El propio Söder rechazó cualquier movimiento interno para sustituir a Merz: «Quienquiera que asumiera el cargo de inmediato, si se analizan las alternativas, se enfrentaría inicialmente a los mismos problemas: un SPD que tiene dificultades con las reformas».

La izquierda busca reordenarse ante el avance ultraderechista

El desplome de la CDU y el SPD ha abierto un debate en el seno de la izquierda alemana sobre la estrategia para frenar a AfD. Mientras algunos sectores del SPD presionan para endurecer el discurso migratorio, Los Verdes apuestan por mantener el perfil progresista que les ha permitido superar a los socialdemócratas en intención de voto (14% frente al 11%). Die Linke, por su parte, se consolida como cuarta fuerza con un 11%, empatada con el SPD, y capitaliza el descontento de los votantes de izquierda con la coalición gubernamental.

El próximo 20 de septiembre, las elecciones regionales en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Berlín supondrán un nuevo test para medir la capacidad de reacción del bloque gubernamental y el alcance real del avance de AfD en el conjunto del país. Weidel ya ha dejado claro que su objetivo no es otro que el de sustituir a Merz y forzar elecciones federales anticipadas. La pregunta que sobrevuela la política alemana es si la CDU será capaz de revertir una tendencia que, según todos los sondeos, no ha hecho más que empezar.

About The Author