El presidente de Estados Unidos ha calificado a España de «país arruinado» en una entrevista con la cadena británica GB News, vinculando la crisis migratoria de Ceuta con una supuesta quiebra económica del país. Mientras el Gobierno de Sánchez opta por la prudencia, PP y Vox aprovechan el envite trumpista para escenificar su propia guerra política en el Congreso. Mientras, los datos económicos de Ceuta contradicen el catastrofismo del magnate: el comercio local ha caído un 53%, pero los economistas hablan de «problemas de liquidez», no de una quiebra nacional.
Donald Trump ha vuelto a sembrar la polémica. En una entrevista concedida este jueves al canal británico GB News, el presidente estadounidense ha tildado a España de «país arruinado» al referirse a la entrada masiva de migrantes en Ceuta del pasado 30 de julio. «España será un país arruinado. Nunca he visto nada parecido», afirmó el mandatario, que describió las imágenes de la frontera como «muy tristes de ver». Pero Trump no se limitó a la crisis migratoria: recuperó su vieja disputa con Pedro Sánchez por el gasto en defensa dentro de la OTAN. «Yo he tenido mis propios problemas con España porque no se comporta muy bien con respecto a la OTAN. No paga lo que debería pagar», sentenció.
Las declaraciones, que llegan el mismo día en que Sánchez comparecía en el Congreso para explicar la gestión gubernamental de la crisis, han abierto un nuevo frente diplomático y político. Fuentes de Moncloa consultadas por este diario han optado por la «no confrontación» y han recordado que Trump «no es un analista económico» y que sus palabras «no se sustentan en ningún indicador objetivo». Sin embargo, la oposición no ha dejado pasar la oportunidad para atizar al presidente del Gobierno.
La guerra de la oposición: de la «cobardía» al «alineamiento»
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado de «vergonzosas» las declaraciones de Trump, pero ha aprovechado para cargar contra Sánchez: «El problema no es lo que dice Trump, es que el Gobierno de España lleva cinco semanas sin dar una explicación creíble de cómo 80.000 personas pudieron cruzar la frontera en cuestión de horas». Feijóo ha exigido la comparecencia urgente del ministro del Interior y ha avanzado que su grupo solicitará una comisión de investigación en el Congreso.
Desde Vox, Santiago Abascal ha ido más lejos. En un tono aún más beligerante, ha acusado a Sánchez de «subordinación» ante Rabat y ha reclamado la activación del artículo 102 de la Constitución por una supuesta «traición». «Trump dice lo que muchos españoles piensan pero no se atreven a decir: que este Gobierno ha convertido a España en un país ingobernable y a merced de quien pisa más fuerte», ha afirmado Abascal en declaraciones a los medios. La ministra de Ciencia, Diana Morant, salió al paso de estas críticas y afeó a PP y Vox su «alineamiento» con Trump, a quien acusó de «echar gasolina» a un incendio que «no se soluciona con más ruido».
Ceuta sangra: el comercio se desploma un 53%
Mientras la política nacional se enreda en la refriega trumpista, la realidad económica de Ceuta comienza a dibujar un panorama más sombrío que el que retrata el magnate. Según datos de la Cámara de Comercio de Ceuta, las ventas comerciales en la ciudad autónoma han sufrido un desplome del 53% desde la entrada masiva de migrantes. Las pérdidas económicas directas se cifran ya en 33 millones de euros. El Consejo General de Economistas de España ha expresado su «preocupación» por las implicaciones económicas de la crisis y ha advertido de que su prolongación «puede generar problemas de liquidez, frenar inversiones, aumentar el endeudamiento, destruir empleo o provocar el cierre de negocios viables».
Fuentes del sector hostelero consultadas por este diario confirman que la actividad en el centro de Ceuta se ha reducido a menos de la mitad, y que muchos establecimientos han tenido que reducir su plantilla. «No es que España sea un país arruinado, es que Ceuta está sufriendo un golpe durísimo», explica un comerciante de la zona fronteriza que prefiere mantener el anonimato. «Pero de ahí a decir que el país entero va a la quiebra… eso es demagogia».
Trump y el «5%» que enfrenta a Washington y Madrid
El presidente estadounidense ha aprovechado su intervención en GB News para reactivar su pulso con España por el gasto en defensa. La Casa Blanca exige a los miembros de la OTAN un incremento del gasto militar hasta el 5% del PIB, una cifra que Madrid considera «irrealista» y que ha rechazado de plano. España es, de hecho, el único país miembro de la Alianza que se ha negado a asumir ese compromiso y ha logrado una exención que le permite situar su techo de gasto en el 2,1%. Este diferendo ya llevó a Trump a ordenar en julio un cese temporal del comercio con España, una medida que finalmente no se materializó pero que dejó una profunda huella en las relaciones bilaterales.
Lo que Trump no mencionó en su entrevista es que el Gobierno de Sánchez ha incrementado el gasto nominal en defensa en más de un 100% desde 2017, pasando del 0,98% del PIB a cerca de los 33.000 millones de euros actuales. Un dato que, según fuentes del Ministerio de Defensa, «desmonta la narrativa de que España no contribuye a la Alianza».
La dimensión internacional de una crisis que no cesa
Cinco semanas después de los acontecimientos de julio, Ceuta sigue ocupando espacio en la agenda política nacional y ha comenzado a hacerlo también en el debate internacional. Trump no ha sido el único líder mundial en pronunciarse. El presidente de Argentina, Javier Milei, también se ha sumado a las críticas contra Sánchez, acusándole de «enseñar a los españoles a odiarse y tener vergüenza de sí mismos».
El Gobierno español mantiene su posición de no atribuir responsabilidades al Ejecutivo marroquí por la entrada masiva, a pesar de que un informe policial remitido a la Audiencia Nacional recoge actuaciones atribuidas a gendarmes y agentes marroquíes durante la llegada. Trump, sin embargo, ha evitado entrar en ese terreno y ha centrado su crítica en las consecuencias para España.
Conclusión: ¿un aviso o un brindis al sol?
Las palabras de Trump sobre España no son nuevas. El magnate ya había cargado contra Sánchez en los primeros días de la crisis, atribuyendo lo sucedido a «leyes débiles» y a la «mala gestión» del Gobierno. Lo que cambia ahora es el contexto: Sánchez acaba de comparecer en el Congreso, la oposición está en máxima alerta y la economía ceutí comienza a dar signos de agotamiento. Trump, siempre calculador, sabe que sus palabras resonarán más fuerte en un momento de debilidad del Gobierno español.
Pero, ¿tiene razón el presidente estadounidense? Los economistas consultados por este diario coinciden en que calificar a España como «país arruinado» es una exageración que responde más a la estrategia política de Trump que a un análisis económico riguroso. El PIB español cerró 2025 con un crecimiento del 2,8% y las previsiones para 2026 apuntan a un incremento similar. El problema, advierten, no es que España vaya a la quiebra, sino que Ceuta —una ciudad de 85.000 habitantes que vive del comercio transfronterizo— está pagando un precio muy alto por una crisis que no ha generado.

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