25 de agosto de 2026

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Macron recibe a Bin Salman en París con una alfombra roja y sella una alianza estratégica para sortear el cierre de Ormuz

El príncipe heredero saudí cierra su visita de Estado con la firma de más de 20 acuerdos, el primer consejo de asociación estratégica y un llamamiento conjunto para restaurar la libertad de navegación en el estrecho, bloqueado desde la guerra contra Irán.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha desplegado este lunes en París toda la parafernalia de una visita de Estado para recibir al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman. El hombre fuerte de la monarquía wahabí —que lleva las riendas del país debido a la avanzada edad de su padre— ha sido recibido con todos los honores en el Elíseo, donde ha mantenido un encuentro de varias horas con el mandatario galo antes de presidir la primera reunión del Consejo de Asociación Estratégica entre ambos países.

La visita, la primera de Bin Salman a Europa en lo que va de año y su primer viaje a Francia desde 2022, ha sido calificada por el Elíseo como «una etapa importante» en las relaciones bilaterales. «Francia y Arabia Saudí siempre han defendido la paz y la estabilidad y mantendrán su convergencia en este sentido», destacó Macron en la red social X.

La sombra de Khashoggi y las críticas de los periodistas

La recepción no ha estado exenta de polémica. Tres sindicatos de periodistas han protestado contra el recibimiento del príncipe saudí, señalado por la inteligencia estadounidense como directamente implicado en el asesinato del disidente Jamal Khashoggi en 2018. Los sindicatos han calificado la visita como «una provocación para los defensores de la libertad de prensa y de expresión». Macron, sin embargo, ha optado por priorizar los intereses estratégicos y económicos, manteniendo una de las relaciones más estrechas de Occidente con el heredero saudí.

El estrecho de Ormuz, eje de la cumbre

El motivo central de la cumbre ha sido la crisis del estrecho de Ormuz. Desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán, el estratégico paso marítimo por el que circula el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo se ha visto gravemente interrumpido. El precio del barril de Brent, que antes de la guerra rondaba los 66 dólares, ha llegado a superar los 119 dólares en los momentos más álgidos del conflicto.

Francia y Arabia Saudí han emitido un comunicado conjunto en el que condenan «los ataques a los buques en el estrecho de Ormuz y las amenazas a la seguridad de las vías navegables». Ambas naciones exigen «restaurar la navegación en el estrecho de Ormuz a su estado normal anterior al 28 de febrero de 2026, en términos de libertad de navegación, tráfico marítimo regular y ausencia de cualquier peaje directo o indirecto o restricciones al paso, de conformidad con el derecho internacional».

El objetivo declarado es buscar «rutas alternativas de abastecimiento energético, logístico y comercial». Entre las opciones sobre la mesa se encuentran nuevos oleoductos, ampliaciones de capacidad de los existentes y redes portuarias alternativas que permitan a los exportadores del Golfo sortear el cuello de botella de Ormuz.

El Consejo de Asociación Estratégica y más de 20 acuerdos

El plato fuerte de la jornada ha sido la primera reunión del Consejo de Asociación Estratégica entre Francia y Arabia Saudí, un órgano creado en diciembre de 2024 durante el último viaje de Macron a Riad. Bin Salman y Macron han presidido el encuentro, en el que se han revisado los ejes de la cooperación bilateral y se han firmado las actas de la reunión.

El balance de la visita supera las expectativas iniciales. Según el comunicado conjunto, se han anunciado más de 22 acuerdos y memorandos de entendimiento en sectores que abarcan desde la defensa hasta la inteligencia artificial, pasando por la sanidad, la energía, el turismo y el entretenimiento. Entre los acuerdos más destacados figuran:

  • Una declaración de intención entre los ministerios de Defensa de ambos países para reforzar su asociación en materia de seguridad.
  • Un memorando para la exploración de un destino de entretenimiento de primer nivel en Francia, impulsado por la compañía de inversión Qiddiya, con una inversión estimada de 6.000 millones de euros en la región de Île-de-France.
  • Un acuerdo de cooperación en inteligencia artificial, computación cuántica y tecnologías emergentes.
  • La extensión hasta 2035 de la asociación para el desarrollo cultural y turístico de AlUla, el yacimiento arqueológico saudí.

El comercio bilateral alcanzó los 11.800 millones de dólares en 2025, y ambas partes se han comprometido a profundizar la cooperación financiera y de inversión.

Una hoja de ruta para Oriente Próximo

Más allá de los acuerdos económicos, la cumbre ha servido para alinear posiciones sobre los principales focos de conflicto en la región. En la agenda han estado presentes Irán, Gaza, Cisjordania, Líbano, Siria y Yemen.

Sobre Irán, ambos países han abogado por una «solución negociada» para evitar una escalada mayor y han reafirmado su compromiso con una solución diplomática que garantice el carácter pacífico del programa nuclear iraní.

En Gaza, han acogido con satisfacción el acuerdo sobre el desarme de Hamás y han hecho un llamamiento a su implementación, así como a un alto el fuego sostenible y a la entrega urgente de ayuda humanitaria. También han rechazado cualquier intento de socavar el derecho del pueblo palestino a establecer su Estado independiente dentro de las fronteras de 1967.

Sobre Líbano, han reafirmado su apoyo a las instituciones del Estado y a las Fuerzas Armadas libanesas, y han exigido la retirada israelí del territorio libanés y el desarme de todos los grupos armados no estatales.

El ‘soft power’ de los videojuegos

La visita de Bin Salman, un reconocido apasionado de los videojuegos, arrancó el domingo con una ceremonia menos protocolaria: la clausura del Mundial de e-sports en el Grand Palais. Fue la primera vez que este torneo, que incluye competiciones de videojuegos y ajedrez, se celebraba fuera de Arabia Saudí. Al acto asistieron figuras como Cristiano Ronaldo, políticos franceses y saudíes, y las principales estrellas de la disciplina.

La combinación de ‘soft power’ deportivo y diplomacia de alto nivel refleja la estrategia de Riad para proyectar una imagen moderna, mientras cierra acuerdos millonarios y consolida su papel como actor geopolítico de primer orden en Oriente Próximo. La visita de Estado concluye este lunes con la clausura del foro de negocios franco-saudí, pero el eco de los acuerdos firmados resonará durante años en las relaciones entre París y Riad.

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