25 de agosto de 2026

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Burnham irrumpe en Kiev con los planos de los misiles Storm Shadow y desafía a Putin en el 35º aniversario de Ucrania

El primer ministro británico elige su primer viaje al extranjero para entregar a Zelenski la tecnología de los misiles de crucero de largo alcance, un movimiento que permitirá a Ucrania fabricar su propio armamento estratégico y que Moscú tacha de «incendiar el fuego de la guerra».

El primer ministro británico, Andy Burnham, ha aterrizado este lunes en Kiev con un regalo sin precedentes para el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski: los planos clasificados del misil de crucero de largo alcance Storm Shadow. La entrega, realizada durante la celebración del 35º aniversario de la independencia de Ucrania de la Unión Soviética, supone el primer viaje al extranjero de Burnham desde que asumió el cargo el pasado mes de julio y representa un giro estratégico de gran calado en el apoyo occidental a Kiev.

De misiles entregados a misiles fabricados en Ucrania

Hasta ahora, los aliados occidentales se habían limitado a entregar a Ucrania misiles ya fabricados, con estrictas restricciones de uso y cantidades limitadas. La decisión de Burnham rompe ese patrón. El Gobierno británico ha autorizado a la empresa europea de defensa MBDA a desclasificar la información sobre los componentes británicos del misil Storm Shadow, lo que permitirá a Francia y Ucrania establecer líneas de ensamblaje locales en territorio ucraniano.

El misil Storm Shadow, conocido como SCALP en su versión francesa, tiene un alcance de unos 560 kilómetros y está diseñado para impactar con precisión objetivos fijos y fuertemente protegidos, como búnkeres, centros de mando, bases aéreas y depósitos de munición. Con un peso de 1.300 kilos y una longitud de 5,10 metros, puede ser utilizado de día y de noche en cualquier condición meteorológica. Su sistema de guiado combina navegación inercial, GPS y navegación por referencia al terreno, y vuela a baja altitud para evitar la detección.

«No cederemos hasta una paz justa y duradera»

Flanqueado por Zelenski en la plaza de Santa Sofía de Kiev, Burnham ha sido rotundo: «A pesar de las indignantes amenazas de Rusia a mi país, continuaremos nuestro apoyo a la defensa de Ucrania». El ‘premier’ británico ha insistido en que Ucrania «no es una carga para nuestra seguridad, sino la línea del frente que protege a Europa», en una comparación explícita con la lucha contra la Alemania nazi. «Rusia no debe tener ninguna duda sobre nuestra determinación», ha insistido. «No cederemos hasta que se haya establecido una paz justa y duradera».

Burnham ha colocado flores en las tumbas de los soldados ucranianos en el Cementerio Nacional Militar y ha aceptado un premio de Zelenski en nombre del pueblo británico en reconocimiento al apoyo del Reino Unido. Además, ha copresidido una reunión de la Coalición de Voluntarios junto al presidente francés, Emmanuel Macron, y al canciller alemán, Friedrich Merz, en la que ha instado a los aliados a «hurgar en nuestras propias reservas de defensa aérea» para proteger a Ucrania.

Rusia amenaza con destruir las plantas de producción

La reacción de Moscú no se ha hecho esperar. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha calificado la decisión británica de «extremadamente negativa» y ha acusado a Londres de «echar aceite al fuego de manera metódica y regular». Peskov ha advertido de que el Ejército ruso ya está recopilando datos para localizar y destruir cualquier planta de producción de misiles que se establezca en Ucrania. «El Reino Unido participa en esta guerra en el bando del régimen de Kiev», ha sentenciado.

La decisión de compartir tecnología de misiles contrasta con la posición de Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, dio marcha atrás el mes pasado a su promesa de permitir a Ucrania fabricar sus propios misiles Patriot. En este contexto, el gesto de Burnham refuerza el papel de liderazgo de Reino Unido en el apoyo militar a Ucrania y sienta un precedente que otros aliados podrían seguir.

Ucrania podrá golpear «objetivos duros» en territorio ruso

El significado militar de la decisión es trascendental. Dotar a Ucrania de una capacidad de producción nacional de misiles de largo alcance reduce su dependencia de las entregas occidentales, que son lentas y políticamente sensibles. En términos operativos, Ucrania podrá golpear centros logísticos, bases aéreas y depósitos de munición rusos a más de 250 kilómetros. Rusia ya no podrá operar con libertad en su propia retaguardia y deberá reorganizar sus centros de mando y almacenes de armamento, alejándolos cientos de kilómetros del frente.

Además, Ucrania podrá integrar componentes locales y adaptar el diseño de los misiles a sus necesidades específicas en términos de peso, propulsión y guiado. Mientras que los drones de largo alcance ucranianos pueden alcanzar «objetivos blandos» en territorio ruso, los misiles Storm Shadow permitirán atacar «objetivos duros», incluidas instalaciones fuertemente fortificadas.

Un gesto en el día de la independencia

La visita de Burnham se ha producido en un contexto de creciente intensidad en los ataques aéreos entre ambos bandos. El viernes pasado, un ataque ruso contra un centro comercial en Ucrania causó al menos 16 muertos, mientras que Ucrania ha intensificado sus ataques de largo alcance contra refinerías y almacenes rusos.

«Para Ucrania, la independencia no es una idea abstracta. La defendimos contra todo pronóstico», ha señalado el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha. «En momentos como estos, las naciones aprenden lo importante que es tener aliados a tu lado». Con los planos de los Storm Shadow en sus manos, Ucrania celebra su independencia con un arma que podría redefinir los siguientes capítulos de la guerra.

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