El marroquí de 32 años fue detenido el pasado 20 de agosto después de una persecución que comenzó en la calle Doctor Abdelkrim y acabó en una zona arbolada junto al cementerio musulmán. Los agentes sufrieron contusiones y laceraciones.
Un nuevo episodio de violencia ha sacudido las calles de Ceuta en plena crisis migratoria. Un inmigrante marroquí de 32 años, que accedió a la ciudad autónoma durante la avalancha del pasado 30 de julio, fue detenido el 20 de agosto tras agredir a tres agentes de la Policía Nacional que le sorprendieron consumiendo sustancias estupefacientes.
Una persecución que sembró el caos
Los hechos ocurrieron a las 17:30 horas en la calle Doctor Abdelkrim. Agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Sevilla, desplegados en Ceuta como refuerzo tras la crisis migratoria, observaron a un hombre consumiendo lo que parecía ser un «cigarro-porro». Al percatarse de la presencia policial, el individuo emprendió una huida a pie ignorando los requerimientos de los agentes.
Durante su fuga, el marroquí empujó a varias personas y obstaculizó la circulación de vehículos, sembrando el caos en la zona. Cuatro agentes lo persiguieron hasta la Mezquita Sidi Embarek, donde el fugitivo accedió por una puerta lateral al cementerio musulmán. Atravesó el recinto y saltó un muro para adentrarse en una zona arbolada con barrancos.
Piedra y rama contra los agentes
Dos policías continuaron la persecución con un vehículo bordeando el perímetro del cementerio. Cuando uno de ellos logró alcanzar al fugitivo y agarrarlo por la pierna, el hombre cogió una piedra «voluminosa» y se la lanzó al rostro. El agente logró esquivarla por centímetros, evitando lo que podría haber sido una desgracia.
Pero la violencia no cesó. El detenido tomó entonces una rama e intentó golpear a otro policía mientras cambiaba de dirección. Acto seguido, intentó huir subiéndose a una motocicleta, pero fue interceptado por los agentes. Al verse acorralado, opuso una fuerte resistencia a la detención, lanzando patadas y puñetazos que alcanzaron a los intervinientes y causaron arañazos en el cuello de los policías.
Heridas leves pero proceso judicial dilatado
Los partes médicos reflejan que los agentes sufrieron heridas de carácter leve: escoriaciones en el brazo izquierdo, dolor en un dedo de la mano derecha y molestias en la extensión cervical.
El detenido fue arrestado por un presunto delito de atentado a agentes de la autoridad. Sin embargo, el juicio rápido no decretó su expulsión de Ceuta, y los agentes tendrán que volver a declarar en más de dos meses.
Jupol: «No vamos a dejar solos a los compañeros»
El sindicato policial Jupol ha salido al paso de este nuevo incidente violento. Fuentes de la asociación han afirmado que no van «a dejar solos a los compañeros que están prestando servicio en Ceuta, tanto a los desplegados como a los destinados».
No es la primera agresión que sufren los agentes desde el estallido de la crisis migratoria. En los últimos días se han registrado otros episodios violentos protagonizados por inmigrantes llegados en la avalancha del 30 de julio. Las asociaciones policiales han denunciado en repetidas ocasiones la falta de protección y las condiciones precarias en las que trabajan los efectivos desplegados en la ciudad autónoma.

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