La magistrada declara como perjudicada ante el juez Santiago Pedraz y confirma que la trama de Leire Díez contactó con un clan de narcotraficantes de Badajoz para «eliminarla». Relata que desconocidos se hicieron pasar por su hermano y su secretaria para espiarla en su entorno más íntimo.
La jueza Beatriz Biedma, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz y jueza decana de la ciudad, compareció este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz para ratificar los episodios de acoso y seguimiento que sufrió mientras instruía el caso contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. La magistrada, que declaró como perjudicada durante casi una hora, confirmó que la trama liderada por la exmilitante socialista Leire Díez contactó con un clan de narcotraficantes de Badajoz con el objetivo de «eliminarla».
Un aviso que lo cambió todo
El origen de la denuncia de Biedma se remonta a la visita que recibió en su despacho del abogado Juan José Collado, letrado defensor de dos miembros del clan de Los Rochos. Según el relato de la propia jueza ante Pedraz, Collado irrumpió en su oficina con una advertencia inquietante: «Señoría, tengo que hablar con usted porque tengo información sensible de las cloacas». El abogado le confió que el exjuez Luis José Sáenz de Tejada, expulsado de la carrera judicial, había contactado con la matriarca del clan, Cintia Rocho, para trasladarle la necesidad de «quitar a Biedma de en medio».
La advertencia de Collado incluía un dato que estremeció a la magistrada: el abogado le aseguró que había visto un vídeo en el que aparecía ella desayunando en una cafetería y otro en el que se veía a sus hijas en un parque. «Al ver eso, dije: yo esto tengo que denunciarlo. Yo esto tengo que ponerlo en conocimiento porque me parecen hechos gravísimos», declaró Biedma ante el juez.
El «puto grano en el culo»
El informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, entregado al juez Pedraz, recoge el testimonio de Cintia Rocho, quien declaró ante los investigadores que Sáenz de Tejada le dijo por teléfono que Biedma «era un puto grano en el culo y que había que eliminarla», añadiendo además que «a palos aprende el burro». Rocho interpretó esas palabras como una clara intención de causar daño físico a la magistrada.
La trama consideraba a Biedma un obstáculo para sus intereses. Una anotación encontrada en una agenda de Leire Díez, fechada el 25 de marzo de 2025, decía: «Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína & Gitano». Según la investigación, «La Celsa» sería el alias de Cintia Rocho, y el «gitano» haría referencia a Ángel Martín, otro miembro del clan.
«No tengo ningún hermano»
Además de los contactos con el clan de narcotraficantes, Biedma relató ante Pedraz dos episodios concretos de seguimiento que evidenciaron que alguien estaba recabando información sobre ella y su familia. En una ocasión, cuando acudió al colegio a recoger a una de sus hijas, le dijeron: «Acaba de estar aquí tu hermano y ha preguntado que a qué hora llega». Biedma no tiene ningún hermano. En otra ocasión, en un establecimiento donde desayuna habitualmente, le comentaron que había estado allí «su secretario» preguntando si al día siguiente acudiría a la misma hora. La magistrada tampoco tiene secretario.
«Entonces yo sé que han estado preguntando en mi entorno familiar», declaró la jueza, quien explicó que lleva una vida muy rutinaria, con los mismos recorridos y horarios, lo que la hace especialmente vulnerable al saber que ha sido vigilada. La magistrada también relató que no cuenta con escolta ni vigilancia, al no ser juez de la Audiencia Nacional, y que ha recibido fotografías que le hacían, remitidas por personas de Badajoz.
El papel del exjuez expulsado
Luis José Sáenz de Tejada, pieza clave en la trama según la UCO, fue expulsado de la carrera judicial en noviembre de 2022 tras ser condenado a 33 meses de prisión por un delito de violencia psicológica habitual contra su exmujer, también jueza. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) adoptó la decisión de privarle de su condición de juez, y el Tribunal Supremo rechazó su recurso.
Según la investigación, Sáenz de Tejada mantenía una hostilidad hacia Biedma que se remontaba a más de una década atrás. El exjuez difundía en sus redes sociales y en un canal de YouTube la teoría de que existía una «mafia judicial» en Badajoz. La UCO contabilizó 52 vídeos sobre la causa contra David Sánchez, de los cuales 34 incluían el nombre de la magistrada en el título. En estos vídeos, Sáenz de Tejada se grababa vestido con la toga que él mismo catalogaba como «disfraz», acusando a Biedma de vulnerar derechos fundamentales y perseguir a abogados.
El CGPJ y la defensa de la independencia judicial
El caso de Biedma no es nuevo. Ya en mayo de 2025, el CGPJ emitió una declaración institucional aprobada por unanimidad en la que exigía «respeto a la independencia judicial» tras las críticas vertidas desde el Gobierno contra la magistrada. El texto, aunque no mencionaba expresamente el caso de David Sánchez, respondía a las declaraciones del ministro de Justicia, Félix Bolaños, quien había calificado de «sorprendente» la resolución de Biedma, y de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, quien afirmó: «Si David no se llamara Sánchez de apellido, aquí no habría caso».
La declaración del CGPJ apelaba «a la responsabilidad institucional a fin de no mermar la confianza de la ciudadanía en el funcionamiento de las instituciones» y subrayaba que «es responsabilidad de los representantes políticos, cuando discrepan de una resolución judicial, compatibilizar su legítimo derecho a la crítica con la preservación de la confianza de la ciudadanía en las instituciones».
La trama de Leire Díez
La investigación judicial, que se desarrolla en la Audiencia Nacional bajo la instrucción del juez Santiago Pedraz, se centra en la presunta trama dirigida por Leire Díez, exmilitante del PSOE, y en la que también estarían implicados exdirigentes socialistas como Santos Cerdán. El objetivo de esta red, según los investigadores, era obstaculizar procedimientos judiciales que pudieran afectar al partido o al Gobierno, como el caso de David Sánchez.
Además de Sáenz de Tejada, en la trama participaban el empresario Javier Pérez Dolset y Joaquín Parra Páez. Dos notas de iPhone, una de Leire Díez y otra de Pérez Dolset, coinciden casi palabra por palabra en fechas de agosto y septiembre de 2024: «Jueza del hermano, choriza sin igual. Luis Sáenz de Tejada tiene toda la info» y «Badajoz. Destruir el procedimiento del hermano».
Anticorrupción pide cautela
La Fiscalía Anticorrupción, por su parte, se opone por el momento a la imputación del PSOE en el caso, aunque reconoce que existen indicios. El fiscal considera que la imputación del partido sería «prematura» en este estado de la investigación.
La declaración de Biedma ante Pedraz supone un paso más en la investigación de una trama que, según la UCO, habría intentado desestabilizar el procedimiento judicial contra David Sánchez mediante el acoso y la intimidación de la magistrada que lo instruía. La jueza, que ha sido ratificada como jueza decana de Badajoz, mantiene su plaza y su función jurisdiccional, pero el episodio ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los jueces que instruyen causas de alta sensibilidad política.

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