24 de agosto de 2026

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El calvario físico de Raúl Asencio llega a su punto crítico: el central del Real Madrid afronta su último intento para esquivar el quirófano

 La pretemporada del Real Madrid sigue teñida de gris en el capítulo de las lesiones. El último en sumarse a la lista de preocupaciones de José Mourinho es Raúl Asencio, el central canario que se enfrenta ahora a la encrucijada más delicada de su joven carrera. El defensor ha superado recientemente la lesión muscular en el recto femoral de la pierna derecha que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante seis semanas, pero el problema de fondo, el que realmente amenaza su futuro inmediato, sigue sin resolverse: la tibia derecha.

Según ha podido saber este diario, Asencio arrastra una dolencia en la tibia desde la pasada campaña que nunca llegó a cerrarse por completo. El cuerpo médico del club ya ha puesto en marcha un nuevo tratamiento en Valdebebas, un último intento para evitar que el jugador pase por el quirófano. Si esta vía conservadora no funciona, el central deberá ser intervenido quirúrgicamente, lo que supondría una baja estimada de entre seis y ocho semanas.

El precio de la valentía: «No paro ahora ni loco»

El origen de esta situación se remonta a la recta final de la temporada pasada. En aquel momento, la plaga de lesiones golpeaba con especial virulencia la zaga del Real Madrid y Asencio, pese a arrastrar molestias en la tibia, decidió no detenerse. «No paro ahora ni loco», llegó a decir cuando se le planteó la posibilidad de parar para tratarse. Una decisión tan valiente como arriesgada, que le permitió ayudar al equipo en un momento crítico pero que ha pasado factura.

El defensa se sometió entonces a un tratamiento mínimamente invasivo para retirar células anómalas en la zona de la cicatriz de la tibia, donde se había formado un callo mal consolidado. La consolidación no era la adecuada y podía terminar debilitando el hueso hasta convertir la fisura en una fractura. El cuerpo médico apostó entonces por ganar tiempo.

El descanso no fue suficiente

Con el final de la temporada llegó el momento del reposo. El plan durante el verano era sencillo: descanso, recuperación y dejar que el paso del tiempo permitiera a la zona regenerarse. La previsión era que la tibia respondiera al descanso después de meses de exigencia. Pero no ha ocurrido así. La situación de Asencio no solo no ha mejorado, sino que ha empeorado.

El problema podría haberse visto agravado por la lesión en el cuádriceps, también en la misma pierna, que le obligó a modificar sus cargas y su trabajo durante la pretemporada. Ahora, el jugador afronta un último intento antes de tomar una decisión mucho más drástica.

Un tratamiento a contrarreloj en Valdebebas

El nuevo tratamiento ya está en marcha en la ciudad deportiva de Valdebebas. Asencio ya ha completado varias sesiones con el objetivo de descargar y recuperar la zona afectada. El margen, sin embargo, es reducido. Si el tratamiento no funciona, Asencio tendrá que pasar por el quirófano y estaría alrededor de dos meses fuera de combate.

El cuerpo técnico, encabezado por Mourinho, sigue de cerca la evolución del central en un momento en el que la defensa blanca no atraviesa precisamente su mejor momento. La dirección deportiva, por su parte, también observa con preocupación la situación, ya que la posible operación complicaría cualquier movimiento en el mercado de fichajes.

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